Una cabra murió por las lesiones y la Justicia también dispuso su expulsión del territorio francés.
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La Justicia francesa condenó a 30 meses de prisión firme a un solicitante de asilo afgano de 19 años, identificado como Massoud S., por abusos sexuales y actos de crueldad contra animales en una granja educativa ubicada en Les Pennes-Mirabeau, cerca de Marsella.
El caso involucra a cinco cabras y una corderita de seis meses. Una de las cabras murió días después por la gravedad de las lesiones provocadas por el inmigrante musulman, según se expuso ante el tribunal correccional francés de Aix-en-Provence.
Las declaraciones del condenado aumplificaron aún más la polémica.
Los ataques ocurrieron entre febrero y abril en “La Ferme d’un Moment”, un espacio dedicado al cuidado de animales abandonados o maltratados. La responsable del lugar, Cassandra Sortino, comenzó a detectar heridas graves, marcas de ataduras, restos de sangre y lesiones compatibles con agresiones sexuales.
Ante la repetición de los hechos, la propietaria instaló cámaras de vigilancia. Las imágenes permitieron advertir la presencia de un hombre merodeando por los corrales durante la noche. Finalmente, el 9 de abril, la policía lo sorprendió en flagrancia: estaba detrás de una cabra, con los pantalones bajos y guantes de látex.
Durante la investigación, la Justicia reunió pruebas materiales contra el acusado. Se detectó ADN compatible con Massoud S. en elementos utilizados para atar a los animales y los datos de su teléfono celular lo ubicaron en las inmediaciones de la granja en varias ocasiones durante el período de los abusos.
El joven, nacido en Afganistán y residente en un centro para solicitantes de asilo en Marsella, negó los hechos durante el juicio. Alegó que la noche de su detención había perdido el tren y que no tenía otro lugar donde pasar la noche que junto a las cabras.
El caso involucra a cinco cabras y una corderita de seis meses.
Sin embargo, una pericia psiquiátrica realizada durante la prisión preventiva no detectó trastorno mental ni alteración del discernimiento. Según el informe, el acusado habría minimizado lo ocurrido al señalar que se estaba generando un escándalo por “solo animales”. También habría sugerido que esos actos servían para “evitar violar a una mujer”.
Además de la condena, la Justicia francesa ordenó su expulsión definitiva del territorio y su inscripción en el registro de autores de delitos sexuales y violentos.