Las manifestaciones en Irán comenzaron a finales de diciembre y se extendieron a todo el país.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al régimen terrorista de Irán al afirmar que su administración responderá con dureza si las autoridades iraníes matan a manifestantes que participan en protestas en distintas regiones del país.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida este jueves al periodista Hugh Hewitt, en medio de una creciente ola de malestar social motivada por la crisis económica que atraviesa la República Islámica.
En ese contexto, Trump sostuvo: "Les he hecho saber que si empiezan a matar gente, lo que suelen hacer durante sus disturbios (tienen muchos disturbios), si lo hacen, los vamos a golpear muy duro".
Manifestantes en Irán.
Las manifestaciones en Irán comenzaron a finales de diciembre y, de acuerdo con informes de medios locales, ya hay al menos 36 personas fallecidas. Según esos mismos reportes, miles de ciudadanos han sido arrestados desde el inicio de los disturbios. El rechazo al régimen encabezado por el líder supremo, Alí Khamenei, se ha extendido de manera sostenida en el tiempo y en el territorio.
El origen de las protestas está vinculado a una profunda crisis económica, caracterizada por el desplome de la moneda nacional y el deterioro generalizado de las condiciones de vida. Este contexto, cientos de miles de personas salieron a protestar en 92 ciudades distribuidas en 27 de las 31 provincias del país. La amplitud geográfica de las movilizaciones refleja el alcance del malestar social.
Uno de los rasgos destacados de estas protestas ha sido la diversidad de los sectores involucrados. Comerciantes, estudiantes y trabajadores participan de las manifestaciones, evidenciando que el reclamo no se limita a un grupo específico, sino que atraviesa distintos estratos de la sociedad iraní, cansada del régimen terrorista islámico.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
En cuanto a las víctimas fatales, la cifra oficial incluye a dos miembros de las fuerzas del régimen, mientras que el resto corresponde a ciudadanos. Por su parte, organizaciones de derechos humanos informaron que cerca de un millar de personas resultaron heridas durante los enfrentamientos y que se produjeron más de 2.000 detenciones en apenas once días.
La situación en Teherán, la capital del país, continúa siendo especialmente delicada. A pesar de un despliegue masivo de fuerzas de seguridad, las protestas no lograron ser contenidas. Los manifestantes continúan expresando su rechazo al actual rumbo político y económico, y exigen el fin del régimen islámico.