Desde que Aníbal Lotocki fue detenido en octubre de 2023 y trasladado al Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, la vida de su esposa, Majo Favarón, cambió por completo. Sin embargo, en los últimos meses la mujer decidió mostrar públicamente esa nueva realidad y comenzó a compartir en redes sociales videos y reflexiones sobre el día a día que implica visitar a una persona privada de su libertad.
Sus publicaciones no tardaron en generar repercusión. Entre largas filas para ingresar al penal, consejos para afrontar las jornadas de visita y relatos cargados de emoción, fue construyendo una comunidad de seguidores que acompaña sus experiencias. Pero también recibió numerosas críticas que derivaron en un intenso debate en redes sociales y programas de televisión.
En las últimas horas, el tema fue abordado en LAM (América Tv), donde algunas panelistas la definieron irónicamente como una “influencer tumbera”, una etiqueta que rápidamente se viralizó y dividió opiniones.

A través de Instagram, Favarón comparte aspectos de una realidad poco conocida para la mayoría de las personas. Desde los preparativos para viajar a Ezeiza hasta las horas de espera para poder ver a su marido, la mujer documenta situaciones cotidianas que atraviesa desde hace más de dos años.
En algunos videos muestra los cambios que debió incorporar a su rutina y hasta se refiere con humor a los conjuntos que utiliza para asistir a las visitas, a los que bautizó como sus “outfits carcelarios”.
Sin embargo, otras publicaciones tienen un tono mucho más emotivo. En una de ellas, visiblemente conmovida, pidió disculpas por algunas opiniones que había expresado en el pasado sobre las personas privadas de la libertad.







