El presidente electo Donald Trump reiteró su intención de poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento en los Estados Unidos desde el inicio de su mandato, pero no proporcionó detalles claros sobre cómo planea sortear las disposiciones de la 14ª Enmienda de la Constitución.
En una entrevista con Kristen Welker en el programa "Meet the Press" de NBC, Trump afirmó: "Vamos a tener que cambiarlo. Tal vez tengamos que recurrir a la gente, pero tenemos que ponerle fin".
Trump insistió en que podría abordar el tema mediante una orden ejecutiva, declarando: "Si podemos, mediante una orden ejecutiva". Añadió que había planeado hacerlo antes, pero la pandemia de COVID-19 retrasó sus planes. "Tenemos que acabar con esto. Es ridículo", enfatizó.
La ciudadanía por derecho de nacimiento está garantizada por la 14ª Enmienda, ratificada en 1868, que establece: "Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos de los Estados Unidos".
Cambiar este principio requeriría una enmienda constitucional, lo que implicaría la aprobación del Congreso y la ratificación por parte de tres cuartas partes de los estados, un proceso bastante complejo.
Durante la entrevista, Trump expresó su intención de abordar el estatus de los "Dreamers", los niños inmigrantes que llegaron a Estados Unidos a una edad temprana y han crecido en el país.
"Tenemos que hacer algo con los Dreamers porque son personas que llegaron aquí siendo muy jóvenes", dijo Trump, y agregó: "Y muchos de ellos son personas de mediana edad que ni siquiera hablan el idioma de su país".
A pesar de su postura dura sobre la inmigración ilegal, Trump sugirió que podría buscar una solución para este grupo, aunque no ofreció detalles específicos sobre las políticas que implementaría para resolver su situación.








