El gobierno interinno de Venezuela firmó un acuerdo multimillonario para vender hasta 1.000 kilogramos de oro doré a la empresa internacional de comercio de materias primas Trafigura, en una operación destinada a abastecer refinerías en Estados Unidos y que refleja el fortalecimiento de los vínculos económicos entre ambos países tras la captura del dictador socialista Nicolás Maduro. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fue crucial para el éxito de las negociaciones, quien intervino de forma magistral.
El contrato fue firmado por la empresa minera estatal venezolana Minerven, que se comprometió a suministrar entre 650 y 1.000 kilogramos de oro doré (una forma de oro semi procesado) con un contenido final de pureza estimado en 98%. Según fuentes cercanas al acuerdo, el metal será transportado por Trafigura hacia refinerías estadounidenses bajo un arreglo separado con el gobierno de Estados Unidos.
El acuerdo se produce en un contexto de acercamiento económico entre Caracas y Washington tras los contundentes cambios políticos recientes en el país sudamericano. Funcionarios estadounidenses han impulsado iniciativas para integrar los recursos naturales venezolanos a mercados internacionales regulados, con el objetivo de aumentar la transparencia y reducir la actividad del mercado negro que durante años dominó la comercialización del oro venezolano.
Tras la captura de Nicolás Maduro, el gobierno interino de Delcy Rodríguez se ha mostrado más adepta a cooperar con Estados Unidos
De acuerdo con estimaciones del mercado, el precio actual del oro ronda los 166.000 dólares por kilogramo, lo que significa que el envío máximo contemplado en el contrato podría superar los 160 millones de dólares. Para Venezuela, estos ingresos representan una fuente significativa de divisas en un momento en que el país busca estabilizar su economía y reactivar su sector productivo.
La operación también contó con el respaldo de otras importantes autoridades estadounidenses. El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, quien visitó Venezuela esta semana para discutir oportunidades de cooperación en minería y energía, participó en las gestiones que facilitaron el acuerdo.
Analistas señalan que uno de los principales beneficios del contrato es la formalización del comercio del oro venezolano. Durante años, gran parte del metal precioso del país fue vendido a través de redes de contrabando o intermediarios internacionales que desviaban parte de las ganancias. Con el nuevo esquema, el oro será comercializado a través de una empresa global y refinado en instalaciones estadounidenses, lo que podría mejorar los mecanismos de control y asegurar que los ingresos lleguen al Estado venezolano.
El secretario de Energía de EEUU visitó Venezuela para ampliar los negocios en materia minera
Además, la participación de empresas internacionales y la conexión con refinerías estadounidenses permitirán que las transacciones se realicen dentro de sistemas financieros más estables y transparentes. Esto podría ayudar a restaurar la confianza de inversionistas extranjeros en la industria minera venezolana.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración del presidente Trump para fortalecer la cooperación económica con Venezuela en el sector de los recursos naturales. Además del oro, empresas internacionales también han participado en contratos relacionados con la producción y comercialización de petróleo venezolano.
Trafigura, uno de los mayores comerciantes de materias primas del mundo, también participa en acuerdos petroleros valorados en más de 1.000 millones de dólares vinculados a la explotación de recursos venezolanos. Estas iniciativas buscan reactivar sectores clave de la economía del país y facilitar el acceso a mercados internacionales.
Por su parte, la presidente interina venezolana, Delcy Rodríguez, anunció que el gobierno prepara reformas a la legislación minera con el objetivo de modernizar el sector y atraer nuevas inversiones extranjeras.
En conjunto, el nuevo acuerdo sobre el oro representa un paso significativo en la cooperación económica entre Venezuela y Estados Unidos. Para Caracas, significa acceso a mercados formales, ingresos adicionales y mayores controles sobre sus recursos naturales. Para Washington, abre oportunidades para asegurar el suministro de minerales estratégicos y ampliar su presencia económica en América Latina.
El presidente Trump lleva una agenda enfocada en fortalecer la relación comercial en el sector minero