Zelensky ha rechazado categóricamente reconocer la anexión rusa de Crimea, citando que hacerlo violaría la constitución ucraniana. Además, ha advertido que una tregua sin garantías puede beneficiar a Rusia, permitiéndole reagruparse y rearmarse.
La tensión entre ambos líderes llegó a un punto álgido durante una discusión en el Despacho Oval, en la que también participó el vicepresidente JD Vance.
Trump, por su parte, acusó a Zelensky de “prolongar el campo de matanza” y de no tener cartas válidas para negociar. Afirmó que Estados Unidos está invirtiendo tiempo y recursos valiosos en las negociaciones, y que el pueblo estadounidense ha financiado esta guerra con miles de millones de dólares. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, expresó que el presidente está “frustrado” y que su paciencia “se está agotando”.
















