Trump enfatizó su compromiso con una política exterior basada en la defensa de los ciudadanos estadounidenses y en el principio de ''América Primero''. Desde su regreso al poder, logró la liberación de 72 ciudadanos detenidos en el extranjero, incluyendo varios casos emblemáticos:
- Marc Fogel, maestro estadounidense detenido injustamente en Rusia por más de tres años, liberado en febrero.
- Ksenia Karelina, bailarina estadounidense retenida en una colonia penal rusa por 14 meses, liberada en abril.
- Keith Siegel, rehén de Hamás durante 484 días, liberado en febrero.
- George Glezmann, detenido por los talibanes en Afganistán durante 836 días, liberado en marzo.
- Ryan Corbett y William McKenty, también liberados en la noche de la toma de posesión de Trump.
- Edan Alexander, ciudadano estadounidense-israelí, retenido por Hamas durante 584 días, regresó a casa en julio.

Diversas organizaciones de derechos humanos y defensoras de los rehenes elogiaron la orden ejecutiva. La James W. Foley Legacy Foundation la calificó como un ''paso crucial'' para enfrentar una práctica que viola normas internacionales y pone en peligro vidas inocentes.
















