
Trump logró un 3,3% de crecimiento en EE.UU. bajando la inflación al 2%
La economía norteamericana sorprendió con un crecimiento mayor al esperado y una inflación controlada en 2% anual.
La Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA, por sus siglas en inglés) informó que el Producto Bruto Interno (PBI) del segundo trimestre creció a un ritmo anualizado de 3,3%, por encima del 3% inicialmente estimado y muy lejos de la caída del 0,5% registrada en el primer trimestre.
El dato confirma que, pese a los desafíos de las altas tasas de interés de la Reserva Federal y las tensiones comerciales, la economía se mantiene más sólida de lo previsto. Según los analistas, la revisión al alza refuerza la resiliencia del mercado estadounidense y reduce la presión sobre la Fed para recortar tasas de manera inmediata.
El contraste con la gestión Biden
El crecimiento económico bajo la administración Trump muestra una diferencia clara respecto a los números heredados de la gestión anterior. En 2024, con Joe Biden en la Casa Blanca, la economía estadounidense creció 2,8% mientras que la inflación se ubicó en 2,9%.

Hoy, bajo la gestión de Trump, el país logra un mayor crecimiento (3,3%) con inflación controlada en 2%, lo que explica en parte por qué el electorado apostó nuevamente por su liderazgo y cómo rápidamente empieza a revertir la crisis.
Consumo e inversión privada en alza
Más allá del PBI, otro indicador clave también mostró fortaleza: las “ventas finales reales a compradores privados domésticos”, que reflejan el consumo y la inversión privada, crecieron 1,9% en el segundo trimestre, frente al 0,7% estimado en la medición preliminar.
De acuerdo con economistas citados por medios especializados, este repunte indica que el motor interno de la economía estadounidense está más dinámico de lo que se creía hace apenas unas semanas.

Menos presión para la Reserva Federal
El avance del PBI y la mejora en la demanda reducen la urgencia para que la Fed implemente recortes de tasas en el corto plazo. Analistas sostienen que, si bien el mercado laboral todavía muestra signos de enfriamiento, el nivel de actividad económica brinda mayor margen de maniobra a la política monetaria.
Más noticias: