En la madrugada del 3 de noviembre de 2025, las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo una operación coordinada contra objetivos clave de la Federación Rusa, incluyendo refinerías, depósitos de combustible y centros logísticos en territorio ocupado. Según el Estado Mayor General ucraniano, los ataques se enmarcan dentro de una ofensiva destinada a debilitar la capacidad operativa y de abastecimiento de las fuerzas rusas.
El objetivo central fue la refinería de Saratov, una de las más importantes y antiguas de Rusia, cuya producción se destina en gran parte al suministro de combustible militar. El ataque provocó un incendio en las unidades principales del complejo ELOU AVT-6, generando un impacto directo sobre las reservas energéticas destinadas al frente de guerra.
Daños en Tuapse y Lugansk: Rusia pierde capacidad logística
Además de Saratov, Ucrania confirmó el bombardeo exitoso de la refinería RN-Tuapse, en el territorio de Krasnodar, donde las llamas afectaron la infraestructura de carga del puerto marítimo de Tuapsé, sobre el Mar Negro. Se trata de un punto neurálgico para la exportación de hidrocarburos rusos y para el reabastecimiento de sus fuerzas armadas.
En simultáneo, unidades ucranianas destruyeron depósitos de suministros en Rozkishne y Dovzhansk, en la región ocupada de Lugansk, desarticulando parte de la red logística rusa que sostiene la ofensiva en el este de Ucrania. El Estado Mayor informó que la operación tuvo éxito sin bajas reportadas y que continuará mientras Moscú mantenga su agresión.

Una estrategia que apunta al corazón económico de Moscú
Las autoridades ucranianas destacaron que los ataques contra la infraestructura energética rusa buscan erosionar la base económica que financia la guerra. La refinería de Saratov, con una capacidad de procesamiento de 4,8 millones de toneladas anuales, representa un componente esencial del suministro interno y militar ruso. Su paralización constituye un golpe de gran alcance para la maquinaria de guerra del Kremlin.
Un portavoz del SBU citado por The Kyiv Independent aseguró que la campaña “continuará de forma sistemática” hasta reducir significativamente la capacidad de refinación rusa y sus ingresos por exportación de petróleo, principales fuentes de financiación del esfuerzo bélico de Putin.









