“No me explico como la Administración española no cuenta con herramientas informáticas interoperables para facilitar búsquedas agregadas que informen al ciudadano y a las instituciones del destino de cada uno de esos fondos”, señaló.
El destino de los fondos
La Comisión también advirtió que la distribución de estos fondos se ha realizado sin un control riguroso, insinuando que parte del dinero no se está utilizando conforme a los objetivos para los que fue otorgado. Se identificaron partidas dirigidas al gasto corriente y operativo, lo cual contradice los principios del programa.
En este sentido, Monika Holhmeier fue tajante al remarcar que “todos los fondos deben destinarse a proyectos con valor añadido europeo, no a partidas del presupuesto nacional ordinario”.












