En los últimos días, miles de personas se manifestaron en Bucarest, Rumanía, en protesta por la nefasta decisión del Tribunal Constitucional rumano de anular las elecciones presidenciales de noviembre del pasado año.
La manifestación fue organizada por el partido de derecha, la Alianza por la Unión de Rumanos (AUR), y congregó a decenas de miles de personas, en su mayoría seguidores de Călin Georgescu, quien había ganado la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas el 24 de noviembre.
Georgescu, conocido por sus posturas euroescépticas y de derecha, obtuvo alrededor del 23% de los votos en esa ronda, superando ampliamente a los otros candidatos.

El Tribunal Constitucional anuló la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 8 de diciembre de 2024, después de que el Consejo Supremo de Defensa Nacional asegure que desclasificó documentos de los servicios secretos que mostraban interferencia de un supuesto "actor estatal" en el proceso electoral.
Este fallo también invalidó los resultados de la primera vuelta. En respuesta, la AUR aclaró que la manifestación representa al pueblo rumano y que su partido solo brindó la plataforma para que los ciudadanos expresaran su descontento con la anulación de las elecciones y pidieran la reanudación del proceso electoral, comenzando con la segunda vuelta.
El 6 de diciembre, el gobierno rumano aprobó la nueva fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, que se celebrará el 4 de mayo de 2025. Si no hay un ganador claro en la primera vuelta, la segunda vuelta se llevará a cabo el 18 de mayo de 2025.















