La Comisión Europea respaldó este martes el retorno a Marruecos de los migrantes que permanecen ilegalmente en Ceuta, incluidos los menores no acompañados siempre que se cumplan las garantías previstas por la legislación europea. La posición de Bruselas supone un respaldo a una política de control fronterizo más estricta, pero también deja bajo presión al gobierno comunista de Pedro Sánchez, cuestionado por su gestión de una crisis migratoria que desbordó a la ciudad autónoma.
Markus Lammert, portavoz de Asuntos Internos de la Comisión Europea, afirmó que la prioridad debe ser que las autoridades españolas y marroquíes mantengan el control de la situación y garanticen el retorno rápido de quienes permanezcan ilegalmente en Ceuta. Bruselas señaló que la legislación comunitaria contempla el retorno de personas en situación irregular, incluidos menores no acompañados, siempre que se determine que serán recibidos adecuadamente en el país de destino.
La declaración llega después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos que puso a prueba la capacidad de respuesta de España. Aunque muchos ya regresaron a Marruecos, miles de personas continúan en Ceuta y las instalaciones de acogida han quedado sometidas a una enorme presión. Las autoridades españolas han identificado 2.168 menores no acompañados desde el 30 de julio, todos puestos bajo tutela de la ciudad autónoma.

El tamaño de la crisis ha provocado fuertes críticas al gobierno socialista de Sánchez. Sus detractores consideran que Madrid reaccionó tarde ante una situación que terminó sobrepasando a las autoridades locales y generando una enorme presión sobre los servicios públicos. La propia ciudad de Ceuta ha reclamado una respuesta más contundente y ha cuestionado la estrategia del ejecutivo central.












