La serie de acontecimientos ocurridos en los últimos meses volvió a poner en el centro del debate internacional la estructura del poder global y la verdadera capacidad de Rusia o China a la hora de desafiar a Estados Unidos.
La captura del exdictador narcoterrorista venezolano Nicolás Maduro, la posterior intervención sobre el régimen chavista y, más recientemente, la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei, consolidaron una secuencia de hechos que demuestran que Estados Unidos continúa siendo la única superpotencia con capacidad real de proyectar poder militar y político a escala global.
Venezuela
El primer episodio de alto impacto se produjo a comienzos de 2026 en Caracas, cuando una operación militar estadounidense logró capturar a Maduro y trasladarlo a territorio norteamericano para enfrentar cargos penales.
La acción fue el resultado de una estrategia de presión de meses que incluyó un aumento de sanciones económicas y acciones de militares destinadas a aislar a la dictadura chavista.













