Venezuela e Irán: Las operaciones que confirman a Estados Unidos como la única superpotencia mundial
porRedacción
internacionales
La falta de reacción de China y Rusia demuestran el fracaso de la teoria de un mundo "multipolar".
La serie de acontecimientos ocurridos en los últimos meses volvió a poner en el centro del debate internacional la estructura del poder global y la verdadera capacidad de Rusia o China a la hora de desafiar a Estados Unidos.
La captura del exdictador narcoterrorista venezolano Nicolás Maduro, la posterior intervención sobre el régimen chavista y, más recientemente, la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei, consolidaron una secuencia de hechos que demuestran que Estados Unidos continúa siendo la única superpotencia con capacidad real de proyectar poder militar y político a escala global.
Venezuela
El primer episodio de alto impacto se produjo a comienzos de 2026 en Caracas, cuando una operación militar estadounidense logró capturar a Maduro y trasladarlo a territorio norteamericano para enfrentar cargos penales.
La acción fue el resultado de una estrategia de presión de meses que incluyó un aumento de sanciones económicas y acciones de militares destinadas a aislar a la dictadura chavista.
Estados Unidos, China y Rusia.
Tras la captura del mandatario, Washington impulsó un proceso de reorganización institucional en Venezuela con el objetivo de iniciar una transición política y reconstruir un país deteriorado por décadas de crisis económica y social.
Medio Oriente
Semanas después, la atención internacional se trasladó a Medio Oriente. En una operación militar de precisión realizada en Teherán, ataques coordinados eliminaron a Jamenei, figura central del sistema político iraní durante más de tres décadas.
El líder supremo era el máximo responsable del aparato político y militar del régimen islámico, por lo que su muerte abrió un escenario de incertidumbre en el país.
El impacto geopolítico de ambos acontecimientos fue inmediato, no solo por la magnitud de los objetivos alcanzados sino también por la reacción de otras "potencias" globales.
Rusia y China
Durante años, analistas internacionales sostuvieron que el sistema internacional avanzaba hacia una estructura multipolar, con actores como Vladimir Putin y Xi Jinping capaces de equilibrar el poder de Washington. Sin embargo, los hechos recientes mostraron un escenario diferente.
El presidente Donald Trump.
Ni Rusia ni China respondieron con acciones militares para defender a su "aliado" Irán tras la ofensiva militar y la eliminación de Jamenei. La reacción de ambas potencias se limitó a declaraciones diplomáticas y llamados a la estabilidad regional.
Las razones de esa cautela se dan por diversos motivos. Rusia, atrapada en el desgaste logístico y humano de su propio conflicto en el este de Europa, demostró carecer de la capacidad de maniobra para intervenir en un segundo frente de tal magnitud.
Esta misma situación se dio en Siria a fines de 2024, cuando el régimen de Bashar al-Assad, fuerte aliado de Putin, fue derrocado en una rápida ofensiva rebelde sin que Rusia intentara algo para evitarlo.
China, por su parte, mantiene un modelo altamente dependiente del comercio global. Un enfrentamiento militar directo con Estados Unidos implicaría riesgos significativos para las rutas comerciales, los mercados financieros y la estabilidad de su economía.
En este contexto, los acontecimientos recientes demuestran una realidad estructural del sistema internacional: aunque existen potencias con influencia regional y capacidad económica significativa, Estados Unidos sigue siendo el único país con la infraestructura militar, tecnológica y logística necesaria para ejecutar operaciones complejas en distintos puntos del planeta de manera simultánea.
Las intervenciones en Venezuela y la operación en Irán, desarrolladas en regiones geopolíticas distintas y con objetivos estratégicos diferentes, demostraron esa capacidad de proyección global. Estos hechos confirman que el sistema internacional continúa dominado por una única superpotencia.