En una ceremonia histórica en la base aérea de Holzdorf, Alemania desplegó por primera vez el sistema de defensa antimisiles Arrow 3, una tecnología desarrollada en Israel que ahora protegerá territorio alemán y estructuras clave de la OTAN.
El acto, acompañado por altos funcionarios de defensa israelíes y por medios internacionales, marca un hito en la cooperación militar entre ambos países.
Amir Baram, director general del Ministerio de Defensa israelí, subrayó la carga simbólica del momento: “Es asombroso ver tecnología israelí defendiendo a Alemania, pese a la historia del Holocausto”.

El acuerdo, valorado en 3.600 millones de dólares, es la primera exportación del Arrow 3 y convierte a Alemania en el primer país en operar el sistema fuera de Israel.
El sistema, fruto de décadas de investigación conjunta entre Israel y Estados Unidos, intercepta misiles balísticos de medio alcance fuera de la atmósfera mediante tecnología hit-to-kill, minimizando riesgos sobre zonas pobladas.
Según la Fuerza Aérea alemana, su incorporación cierra brechas críticas en la defensa europea y crea una arquitectura de protección de 360 grados, complementada por los sistemas Patriot e IRIS-T.
El jefe de defensa aérea de la Luftwaffe, teniente general Holger Neumann, destacó que este proyecto “solo fue posible gracias a la amistad profunda y la confianza entre Alemania, Israel y Estados Unidos”.








