Buscan acordar una paz que incluya el desarme de la organización terrorista Hezbollah
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En un movimiento que podría marcar un punto de inflexión en la relación entre ambos países, el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, se reunirá con su par libanesa, Nada Hamadeh, en un encuentro calificado como histórico.
La reunión tendrá lugar en el Departamento de Estado y contará con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, junto a altos funcionarios estadounidenses.
El objetivo inmediato del encuentro será abordar el desarme de Hezbollah, organización terrorista y principal obstáculo para cualquier avance diplomático. Sin embargo, la ambición de fondo es mucho más amplia: abrir un canal hacia una eventual normalización entre Israel y el Líbano, dos países técnicamente en estado de guerra desde hace décadas.
Fuerzas del ejército israelí en el Sur del Líbano
Desde Washington, un alto funcionario estadounidense subrayó que la meta es garantizar la seguridad a largo plazo de Israel, al tiempo que se respalda la soberanía del Estado libanés. “Israel no está en guerra con el Líbano, sino con Hezbollah”, afirmó, sugiriendo que existe margen para el diálogo entre vecinos.
Las expectativas crecieron tras una conversación telefónica mantenida el viernes entre ambos embajadores, que Leiter calificó como “excelente”. En declaraciones a CBS, el diplomático israelí fue aún más lejos: aseguró que, si se resuelve la cuestión de Hezbollah, un acuerdo de paz podría alcanzarse en cuestión de meses.
No obstante, las posiciones siguen siendo distantes. Israel insiste en que sin el desarme completo de Hezbollah no habrá paz posible, mientras que del lado libanés la prioridad inmediata es lograr algún tipo de alto el fuego.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, expresó su esperanza de que la reunión abra la puerta a negociaciones directas, aunque reclamó el cese de las operaciones militares israelíes.
En paralelo, Israel ha reducido su actividad militar en el Líbano tras el reciente alto el fuego con Irán, en coordinación con el presidente estadounidense Donald Trump. Aun así, funcionarios israelíes remarcan que no existe un alto el fuego con Hezbollah y que cualquier amenaza será respondida.
Entre la cautela y el escepticismo, el encuentro podría sentar las bases de un proceso diplomático impensable hasta hace poco. Todo dependerá de si las palabras logran traducirse en hechos.