Otro revés para la flotilla terrorista: Italia retira su buque de escolta
La flotilla antisemita
porRedacción
Política
El país europeo abandonará a la flota pro-Hamas para evitar un conflicto internacional con Israel
El Ministerio de Defensa de Italia anunció que su fragata naval dejará de escoltar a la llamada “Flotilla Global Sumud” una vez que esta se acerque a 150 millas náuticas (unos 278 kilómetros) de la costa de Gaza.
La decisión subraya la determinación de Roma de no involucrarse en un enfrentamiento con Israel, que ha reiterado que no permitirá el ingreso de embarcaciones que intenten burlar el bloqueo al enclave controlado por Hamás. Mientras tanto, el gobierno antisemita español de Pedro Sánchez sigue su apoyo a los pro-terroristas.
La flotilla, compuesta por más de 40 barcos civiles con parlamentarios, abogados y activistas —incluida la activista sueca Greta Thunberg—, busca desafiar la seguridad marítima establecida por Israel.
Italy's Minister of Defense Guido Crosetto
Sin embargo, el Ministerio de Defensa italiano recalcó que la nave militar emitirá dos advertencias finales antes de retirarse, con el fin de evitar “un incidente diplomático” con Jerusalén.
La portavoz de la flotilla en Italia, Maria Elena Delia, reconoció que los organizadores fueron notificados de antemano sobre la decisión.
Israel ha dejado claro que el bloqueo marítimo se enmarca en su lucha contra Hamás y cuenta con legitimidad en el derecho internacional.
El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, advirtió que las embarcaciones probablemente serán interceptadas en mar abierto y que los activistas podrían enfrentar arrestos si persisten en su desafío.
Crosetto instó a los organizadores a aceptar la propuesta de enviar la ayuda a Gaza a través de Chipre, un canal seguro y coordinado con Israel, pero la flotilla rechazó la alternativa.
Israel ha reiterado en múltiples ocasiones que la entrada directa de embarcaciones a Gaza supone un riesgo de seguridad, dado el historial de Hamás de desviar cargamentos civiles para fines militares.
Las autoridades israelíes han recalcado que la ayuda humanitaria puede ingresar al enclave por vías legales y controladas, sin necesidad de provocaciones políticas disfrazadas de misiones civiles.
Con la salida de Italia de la ecuación y el previsible retiro de otras escoltas europeas, los activistas quedan cada vez más expuestos a una intervención israelí inminente en aguas internacionales.
Para Jerusalén, la prioridad sigue siendo impedir que Hamás aproveche cualquier resquicio para fortalecer su infraestructura terrorista bajo el pretexto de la ayuda humanitaria.