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Bolivia

Resultados finales de las elecciones subnacionales en Bolivia: el MAS de Evo Morales se desplomó y la derecha ganó en las principales ciudades del país

El partido político de Evo Morales sufrió una de sus derrotas más humillantes de la historia, tan solo 6 meses después de imponerse a nivel nacional en primera vuelta. Consiguió apenas el 35% de los votos totales y obtuvo solamente 3 gobernaciones de las 9 del país.

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El pasado 7 de marzo, los bolivianos acudieron a las urnas para elegir a las autoridades departamentales, municipales y regionales, en medio de una verdadera crisis política y un claro devenir del gobierno de Luis Arce en una dictadura de Evo Morales.

Durante los días previos a la elección, la justicia controlada por el régimen masista lanzó ordenes de aprehensión de las principales figuras del gobierno de la ex presidente Jeanine Añez, entre ellos, muchas de las personas que resultarían electos a cargos públicos en las elecciones subnacionales.
Los resultados de estas elecciones, recién publicados esta semana, marcaron un importante triunfo para las agrupaciones de derecha en todo el país. Figuras muy destacadas como Luis Fernando Camacho o Manfred Reyes resultaron electas, poniéndole un freno a la persecución de Evo.
Sin embargo, otros no corrieron la misma suerte. La misma Añez, quien quedó en tercer lugar para la gobernación de Beni, terminó arrestada sin causa tras su derrota electoral.
El régimen asegura que Añez y las otras figuras del anterior gobierno propinaron un golpe de Estado contra Evo Morales, y por eso hoy deben pagar como presos políticos. Esto no cierra por ningún lado, Jeanine Añez asumió por sucesión constitucional luego de que el mismo Morales renunciara cuando se lo atrapó cometiendo fraude electoral para evitar un ballotage con Carlos Mesa en 2019.

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El principio de la jornada estuvo marcada por un ausentismo de jurados en casi todas las mesas del país, a tal punto que el mismo Presidente, Luis Arce Catacora, tuvo que esperar media hora para poder ejercer su voto en la ciudad de La Paz. 

Mientras tanto, en Santa Cruz, las mesas ubicadas en el Urubo no se encontraban armadas hasta las 10 de la mañana.
Los resultados siguen sin estar publicados al 100% al momento de la publicación de esta nota, debido a la ineficiencia del Tribunal Electoral que ha generado incertidumbre en toda la población.
Al punto de que Rafael “Tata” Quispe de la agrupación “Somos Pueblo”, Santos Quispe, hijo del extinto terrorista Felipe Quispe de “Jallalla La Paz”, Horacio Poppe de “República-2025”, Gary Añez de Comunidad Ciudadana y toda la agrupación “Unidos” en Tarija denuncian un estruendoso fraude electoral, que el régimen intenta esconder detrás de la persecución política de las ex autoridades de la gestión anterior.
A continuación la situación actual de las elecciones, que por bocas de urnas y conteo preliminares ya resultaron electos varios gobernadores e intendentes, pero otros están a la espera de saber si entran a segunda vuelta o no.
Las elecciones subnacionales han marcado un enorme declive del Movimiento Al Socialismo en menos de 6 meses, que además ha perdido la hegemonía de la izquierda que tenía contra partidos como Jallalla La Paz en el occidente y el Movimiento Tercer Sistema en el oriente boliviano.

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Gobernación de La Paz

El comienzo de la carrera electoral por la gobernación de La Paz comenzó con una clara proyección de una victoria del terrorista Felipe “Mallku” Quispe, quien gracias al voto rural desencantado con las prácticas dictatoriales del MAS, y finalmente se encontró más identificado con el indigenismo de Jallalla La Paz.
Sin embargo, el proyecto del líder terrorista se vio interrumpido con su fallecimiento el 19 de enero, presuntamente a causa de un paro cardiorrespiratorio, aunque se especula que la causa de muerte fue por COVID-19, lo que en tal caso sería paradójico puesto a que anteriormente, Felipe Quispe había asegurado que el virus chino era una enfermedad que solo se presentaba en K’aras“, un término despectivo que se suele usar comúnmente en el área rural de occidente para hacer referencia a la población blanca y mestiza, que representa más del 60% de la población boliviana.
Esto impulsó el surgimiento de una dinastía en La Paz, puesto que fue su hijo, Santos Quispe, quien se alzó como candidato en su lugar, y trajo consigo un “voto consuelo” para él. Sin embargo, no consiguió el mismo apoyo y popularidad que había logrado el difunto “Mallku”.
El resultado al 99% indica que el Departamento de La Paz decidirá en una segunda vuelta quien será su próximo gobernador.
El resultado final dejó:
  • Franklin Flores del MAS con 39,70%;
  • Santos Quispe de JP con 25,18%;
  • Rafael Quispe de MDS con 22,44%.
El “voto Quispe” resultó dividido en primera vuelta entre el centro-izquierdista Santos y el centro-derechista Rafael “Tata” Quispe, quien a causa de una guerra sucia terminó en el tercer lugar
Es probable que los votantes del “Tata” recurran al “voto útil” para evitar un triunfo del MAS, y terminen otorgándole la gobernación paceña al partido de izquierda “anti-evista” que podría recolectar más del 50% de los votos del departamento.
Curiosamente, el actual gobernador paceño Félix Patzi, del centro-izquierdista MTS, quien había conseguido imponerse en 2015 con el 50,09% de los votos, esta vez apenas pudo rozar el 4% y su partido hasta se quedó afuera de la Asamblea Departamental.
Santos Quispe, candidato a gobernador de La Paz por la agrupación Jallalla La Paz (“Viva La Paz” en aimara)

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Alcaldías de La Paz y de El Alto:

En la ciudad de La Paz, el ex-ministro de Obras Públicas de Jeanine Añez y compañero de alianza de “Tata” Quispe, el centro-derechista Ivan Arias, consiguió mantener en la ciudad de La Paz un bastión de la oposición al masismo dentro de uno de los departamentos más azules del país, al conseguir una cómoda victoria con cerca del 50% de los votos, frente a su contrincante, Cesar Dockweiler, quien obtuvo el peor resultado del MAS en la ciudad de La Paz en décadas, con nada más el 37% de los votos.

Como ocurrió a nivel departamental, Álvaro Blondel, quien iba en representación del actual alcalde, Luis Revilla, no pudo obtener ni 20 mil votos en el que alguna vez fue el bastión de la centro izquierda de Sol.bo, representando así un giro a la derecha de la ciudad de La Paz.

En la ciudad de El Alto, el masismo encarado por Zacarias Maquera no pudo alcanzar ni el 20% de los votos en lo que es su bastión más importante a nivel nacional, perdiendo con una diferencia de más de 300 mil votos frente a la ex-Presidente del Senado Eva Copa, quien se convirtió en un símbolo del anti-evismo en La Paz.

Ella asegura que Evo Morales se “imagina un golpe de Estado” en 2019, y ha llevado a la quiebra del MAS en muchos municipios y departamentos en todo el país. Eva Copa consiguió casi el 70% de los votos y estuvo cerca de limpiar el Consejo Municipal de El Alto de masistas.

Ivan Arias, alcalde electo de La Paz (izquierda); Eva Copa, alcaldesa electa de El Alto (derecha)

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Gobernación de Santa Cruz

En Santa Cruz, el ex líder cívico de derecha Luis Fernando Camacho consiguió ser el candidato más votado de todo el país al ganar con una diferencia de casi el 20% contra el candidato de Evo Morales, el ex alcalde de Mario Cronenbold, quien ni siquiera pudo ganar en su municipio
Debido a la división del voto conservador que ocasionó la agrupación “Unidos” de Germain Caballero en las provincias de German Busch, Guarayos y Warnes, en donde Creemos perdió 3 asambleístas territoriales por escasos votos frente al MAS y a la ASIP, Camacho no pudo conseguir una mayoría absoluta en el Legislativo departamental.
El ahora Gobernador-Electo se impuso con el 55,64% de los votos de un pueblo cruceño totalmente movilizado y preparado para enfrentarse a la tiranía del MAS. 
Camacho fue citado en dos ocasiones a declarar por el supuesto golpe de estado, pero sus declaraciones fueron suspendidas por el enorme apoyo que recibió al momento de presentarse a la Fiscalía.
El ex candidato a presidente representa a la derecha boliviana y con esta victoria se ha convertido en su líder indiscutido. Desde Santa Cruz, ha prometido frenar los avances de Arce y Evo, y impulsará un manejo mucho más autónomo del Departamento.
Luis Fernando Camacho, gobernador electo de Santa Cruz

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Alcaldía de Santa Cruz:

La carrera por la silla edil de la ciudad más importante del país, se destacó por la escasa intención de votos del MAS. La principal disputa se dio entre los candidatos de centro Gary Añez y Jhonny Fernández.
Fernández, quien pertenece a la Unión Cívica Solidaridad, apoyó a Camacho en las elecciones presidenciales de 2020, pero su discurso terminó siendo mucho más moderado del ahora Gobernador-Electo del Departamento. De todos modos, fue el candidato “de la centro-derecha” en la elección y resultó el ganador.
Por su parte, el centro-izquierdista Gary Añez, de Comunidad Ciudadana, quien apoyó a Carlos Mesa el año pasado, terminó perdiendo por escasos votos. Al 99,98% del cómputo oficial, Jhonny resultó Alcalde-Electo con el 35,41% de los votos. Entre tanto Gary Añez quedó en segundo lugar con el 34,72%.
Según Añez, el MAS hizo fraude electoral para propinar una derrota suya, ya que se considera como la principal oposición al régimen socialista. “Nosotros en el tema de la elección vamos a hacer lo que tengamos que hacer, para mostrar que ha habido un fraude descomunal. Pero no solamente en Santa Cruz, quiero que la opinión pública nacional observe lo que está sucediendo en el resto del país; lo que está sucediendo en Sucre y en otros distritos“, manifestó.
El resultado final del MAS terminó siendo la recolecta más baja de votos que ha tenido el partido socialista en la historia de la región, alcanzando un vergonzoso 16,53%, por parte de Adriana Salvatierra, una fiel seguidora de Evo Morales quien debería haber asumido la presidencia interina tras su renuncia pero decidió acompañarlo con su renuncia y dejarle el gobierno a Jeanine Añez.
El MAS bajó 8 puntos a lo logrado en 2015 por Reymi Ferreira y consiguiendo solamente 2 concejales por voto cruzado, ya que el MAS obtuvo más votos para concejales que para la candidata a la alcaldía.
Jhonny Fernández, alcalde electo de Santa Cruz por UCS (izquierda) y Gary Añez de Comunidad Ciudadana (derecha)

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Gobernación de Cochabamba:

Cochabamba resultó uno de los pocos lugares donde el masismo se mantuvo fuerte. Gracias a la invencible influencia que tiene el Chapare y el sindicalismo sobre este Departamento, el socialista Humberto Sánchez se impuso en primera vuelta con el 57,44% de los votos, un excelente resultado pero 5 puntos menos que el 62% alcanzado en 2015.
El candidato de derecha Henry Paredes, de la agrupación Súmate, quedó en segundo lugar con un magro 32%.
Esta elección dejó a Cochabamba como el único Departamento del eje central del país con un gobernador de Evo morales.
Humberto Sánchez, gobernador electo de Cochabamba

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Alcaldía de Cochabamba

A pesar de que Cochabamba es el Departamento más socialista del país, la principal ciudad, también de nombre Cochabamba, dio el giro a la derecha más pronunciado de toda la nación.

En la que alguna vez obtuvo el reconocimiento de “ciudad jardín” y llegó a ser la ciudad con el índice de desarrollo humano más alto del país, vio el retorno de su ex alcalde durante los años de gloria.

El derechista Manfred Reyes Villa, después de un exilio del que pudo volver recién en 2020 después de más de 10 años afuera de Bolivia, consiguió una arrolladora victoria en la ciudad cochabambina, obteniendo más de 20 puntos que su contrincante, Nelson Cox del MAS, quien no pudo llegar al 33,4% que consiguió el MAS en el pasado, y cerró en 23 puntos.

Manfred Reyes Villa estuvo a punto de no poder participar en las elecciones, debido a que fue inhabilitado 3 veces por el TED de Cochabamba por motivos de su residencia y de una deuda que había cancelado el mismo día que se lo quería inhabilitar.

Manfred pagó 2 millones de bolivianos que según el TED regional, este le debía al Estado por la compra de autos gubernamentales realizado hace más de 15 años. A pesar de esto, desde el oficialismo siguen lanzando amenazas de inhabilitarlo por no cumplir con el requisito de residencia de dos años e incluso de arrestarlo por el supuesto Golpe de Estado de 2019, aunque ese año ni siquiera estaba en el país.

El candidato consiguió renovar su imagen y aparecer como una nueva alternativa conservadora, de derecha, y como el principal disidente del gobierno masista en Cochabamba.

Manfred Reyes Villa, alcalde electo de Cochabamba

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En el interior del país, el Movimiento Al Socialismo no pudo mantener la alcaldía de Potosí y sufre el riesgo de perder la alcaldía de Sucre ante el derechista Horacio Poppe de República-2025, quien podría ser electo alcalde gracias a que anularon las actas de 4 mesas, de las cuales 3 se encuentran en el área urbana, en donde la oposición tiene más fuerza, y sólo una se ubica en el área rural del municipio, donde tampoco tiene una victoria segura, ya que solo hay una diferencia de 344 votos entre Poppe y el candidato del MAS, Enrique Leaño. 

De todos modos, aunque el derechista Poppe, no obtenga los votos que necesita, el Consejo Municipal estaría en manos de la oposición por primera vez en años, lo que les permitiría realizar un proceso revocatorio y convocar a nuevas elecciones en el municipio.

En el resto de departamentos, el MAS tiene el riesgo de perder en una segunda vuelta frente a todos sus contrincantes, entre los que se encuentran Damián Condori de CST en Chuquisaca, Oscar Montes de UPT en Tarija y Regis Richter que se encuentra en una situación similar a la de Eva Copa en Pando, habiendo sido rechazado por el establishment masista para ser candidato, y consiguió la sigla del MTS para postularse, al igual que Ana Lucia Reis, candidatos rechazados por el MAS y que ahora levantan las banderas del socialismo anti-evista.

Fuente: @ElectoPanorama – La Paz, Pando, Chuquisaca y Tarija irán a segunda vuelta el 11 de abril, en donde el masismo podría enfrentarse a su peor resultado histórico, permaneciendo solo en 3 departamentos.


Por Max Pérez y Diego Salvatierra, para La Derecha Diario.
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Argentina

En Bolivia se negaron a atender a un argentino que había tenido un accidente de tránsito y lo dejaron morir: “Acá pesos argentinos no”

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El sistema de salud de Bolivia es gratis para los bolivianos, a diferencia de Argentina, donde se gastan millones en atender todo tipo de extranjeros.

Mientras en Argentina cualquier extranjero es atendido por el sistema de salud pública, nadie se ocupa de los argentinos que son dejados para que mueran en países tan cerca como Bolivia. Este es el caso de Alejandro Benítez, un jubilado que se había propuesto recorrer el territorio boliviano en moto.

En una ruta boliviana, a la altura de la localidad de Ivirgarzama, ubicada a unos 220 kilómetros de distancia de la ciudad de Cochabamba, fue embestido por un camión y las autoridades médicas de Bolivia se negaron a darle asistencia por no ser ciudadano boliviano.

El docente de la Escuela de Educación Técnica 3135 permaneció por más de una hora tirado en el asfalto y otra hora en una sala de primeros auxilios precaria. Durante estas dos horas, ningún médico o agente de primeros auxilios lo asistió, negándose a tratar a una persona que no tuviera la nacionalidad boliviana.

Según los testigos, el personal médico que lo recibió no quiso llamar a la ambulancia para que lo trasladaran a otro centro de mayor complejidad, asegurando que no podían hacerse sin cargo sin cobrarle.

Los amigos de Alejandro, que lo fueron a buscar a la sala de primeros auxilios, se encontraron con que los médicos le exigían que pagaran previamente los gastos de emergencias y el uso de una ambulancia, según consigna la ley boliviana.

Pero el problema radicó en que cuando juntaron la plata e intentaron abonar la suma que les exigían, no se las aceptaron porque sólo tenían pesos argentinos. “Acá pesos argentinos no, acá plata boliviana o dólares”, les dijeron.

En medio de la desesperación, salieron corriendo a una casa de cambio en otro pueblo para conseguir el dinero, pero después de más de dos horas sin atención, falleció antes que puedan trasladarlo. Denunciaron también que los policías que intervinieron en el caso secuestraron la moto y todas las pertenencias de la víctima y todavía no las entregaron.

Al tomar conocimiento del fallecimiento, los familiares de General Mosconi viajaron hasta Bolivia a buscar el cuerpo de Benítez. Este jueves, inhumaron los restos. “Fue espantoso saber que solamente por plata lo dejaron morir después de una agonía de dos horas en la que Alejandro estaba totalmente consciente, porque no había sufrido golpes en la cabeza“, cuestionó Walter, yerno de la víctima.

Mi suegro solo pedía que no lo dejen morir y sus compañeros motoqueros lloraban a la par de él sin poder hacer nada para salvarle la vida“, relató.

Al ser consultado sobre cómo fue el accidente, el familiar explicó: “Eran un grupo de cinco motociclistas argentinos que tenía una gran experiencia en rutas porque ya habían estado en Brasil y toda Argentina. Mi suegro iba al último, detrás de dos motociclistas jujeños, cuando un camión quiso cruzarlo, lo tocó en el brazo y por la velocidad Alejandro voló y cayó al costado de la cinta asfáltica“.

Por la mala maniobra del camionero otro vehículo que venía detrás chocó a la unidad y por eso al rato del accidente se hizo presente personal policial“, agregó. Según los testigos, el conductor del vehículo, un boliviano, sí fue trasladado en ambulancia.

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Bolivia

Dictadura en Bolivia: Sentenciaron a la ex presidente constitucional Jeanine Añez a 10 años de prisión

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El Tribunal Primero de Sentencia de La Paz, que responde a Evo Morales, dio conocer su fallo y Jeanine Añez se convierte en la primera presa política de la dictadura socialista boliviana.

La ex presidente de Bolivia, Jeanine Añez, quien llegó al poder a través de la sucesión constitucional, fue condenada este viernes a 10 años de prisión por el Tribunal Primero de Sentencia de La Paz, un organismo judicial dominado por militantes de Evo Morales.

Con esta decisión, el gobierno de Luis Arce, que sigue los mandamientos del ex mandatario, se consolidó como una dictadura que persigue políticamente a la oposición, como ocurre en países como en Venezuela, Nicaragua y Cuba.

El fallo dictaminó una sentencia por incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución, un argumento claramente falso ya que Añez era vicepresidente 2da del Senado, y llegó al poder luego de que renunciara el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, el presidente de la Cámara de Diputados Víctor Borda, y la presidente del Senado Adriana Salvatierra.

En ningún momento fue designada o nominada por las Fuerzas Armadas, y asumió su cargo por sucesión política exactamente como está caracterizada en la Constitución. Incluso el propio Evo Morales había dicho que no renunciaba por las presiones del Ejército cuando se descubrió que había cometido fraude en las elecciones del 2019, si no porque los cocaleros y las comunidades indígenas le habían soltado la mano.

El Tribunal Primero de Sentencia sentenció que deberá cumplir una condena de 10 años a cumplir en una cárcel de mujeres en La Paz, tres meses después de comenzar el juicio y 15 meses después de que la ex mandataria fuera encarcelada arbitrariamente.

En su alegato final, Añez se declaró inocente y señaló que el Tribunal “excluyó pruebas que descartaban un derrocamiento” de Morales en 2019. “Nunca busqué el poder”, afirmó la ex presidente, quien no dudó en decir que es una “presa política” de Evo Morales.

Áñez tuvo que enfrentar el juicio desde la cárcel en la que está detenida desde hace más de un año. Al principio, el gobierno no dio explicaciones de su arresto, pero luego las autoridades aseguraron que existía “riesgo de fuga” y que su arresto era “preventivo”.

Este viernes en su última declaración Áñez cuestionó que se le haya negado “un debido proceso”, la acusaron de delitos “que no ha cometido”, no le permitieron defenderse en libertad y que ese tribunal no tenía la competencia de juzgarla porque en su calidad de expresidente le correspondía un juicio de responsabilidades, que también le negaron.

En Bolivia, debido a una ley que aprobó el propio Evo Morales, los funcionarios y ex funcionarios deben ser juzgados por un comité del Congreso, en lo que se conoce como un juicio de responsabilidades. Sin embargo, Añez hubiera sido exonerada en el Congreso ya que el MAS no tiene mayoría absoluta, por lo que fue ilegalmente juzgada en un tribunal ordinario.

La ex mandataria presentó varios quebrantos de salud a lo largo del juicio para pedir que se le otorgue arresto domiciliario, ya que en la cárcel no se le permitía tomar su medicación para la hipertensión y el hipotiroidismo, y según la OEA, se cometieron violaciones a los derechos humanos.

La ex mandataria es la primera condenada por los hechos que derivaron en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia en 2019, en un proceso que se desarrolló por la vía ordinaria y sin violar la Constitución.

Sin embargo, tras el regreso al poder del MAS, se inició una cazería de brujas para encarcelar a todos los líderes opositores. Funcionarios del gobierno de Añez, como su jefe de Gabinete o su ministro de Defensa, se dieron cuenta lo que estaba pasando y se dieron al exilio a Estados Unidos. Pero la ex presidente decidió quedarse y hasta intentó ser candidata a gobernadora de Beni, pero quedó en segundo lugar.

Por último, otros líderes opositores que el MAS quería apresar son los derechistas Fernando Camacho, Marco Pumari y Manfred Reyes Villa, pero ganaron cargos públicos en las elecciones subnacionales del año pasado y obtuvieron fueros políticos.

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Bolivia

Endeudamiento insostenible: La deuda pública de Bolivia llegará al 80% del PBI este año

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El endeudamiento del Estado boliviano comienza a mostrar signos de insostenibilidad. El déficit fiscal creció de manera casi ininterrumpida desde el año 2014, y en 2020 alcanzó el nivel más alto desde 1985.

El desequilibrio de las finanzas públicas de Bolivia se sigue profundizando, y la manera para cerrar la brecha entre ingresos y gastos fue el endeudamiento interno y externo. Un reciente informe del Banco Mundial estima que la deuda pública consolidada de Bolivia llegará al 80% del PBI en 2022. La cifra incluye a todos los niveles del Estado, incluso el Banco Central y las empresas estatales.

Si bien el endeudamiento entre 2020 y 2021 responde a un programa de asistencia financiera similar al que se dio en todas partes del mundo a causa de la pandemia, Bolivia arrastra una herencia de fuertes desequilibrios fiscales desde 2014.

El déficit financiero del sector público consolidado marcó un rojo del 2,54% del PBI en 2014, aumentó al 6% en 2015, 6,7% en 2016, 7,4% en 2017, 8,3% en 2018, 7,2% en 2019 y llegó al 9,7% del PBI en 2020. Esta última cifra fue la más alta desde 1985, cuando el país atravesaba una profunda reforma estructural en la economía.

El tamaño del gasto público de Bolivia está en los niveles más altos desde las reformas en la década del 80, como herencia de la administración socialista de Evo Morales. El tamaño del Estado superó el 44% del PBI en 2015 (una cifra similar a Alemania y Noruega), y cerró el año 2020 en el 38% del PBI. Pese al ajuste fiscal, el tamaño del Estado sigue siendo imposible de financiar.

La economía de Bolivia mantiene una elevada dependencia de los movimientos en el precio de los bienes transables exportables. Con el fin del boom de las materias primas, el sistema tributario no pudo seguir sosteniendo los abultados excedentes que había retenido entre 2005 y 2012. Pero a diferencia de la inestabilidad en la recaudación fiscal, el gasto público se mostró mucho más inflexible a la baja.

En reemplazo del uso de la política monetaria (que siguió siendo mayormente independiente), el Gobierno de Bolivia hizo uso del endeudamiento. El Banco Central de Bolivia estima que la deuda pública total alcanzaba el 36,1% del PBI en 2013, y trepó al 56,5% en el año 2019 (antes de la pandemia), para luego volver a aumentar brutalmente hasta el 67,3% del producto en 2020 y casi 80% en la proyección para 2022.

Ante la falta de un mercado de capitales capaz de proveer el crédito suficiente, el Estado boliviano debió hacer mayormente uso del ahorro externo para cerrar sus brechas fiscales. La deuda pública externa trepó de los US$ 2.505 millones en 2008 hasta los US$ 12.589 millones en julio de 2021, prácticamente se quintuplicó medida en dólares.

La deuda interna se mantuvo en niveles relativamente constantes hasta 2017, pero comenzó a aumentar de manera exponencial a partir de 2018 debido al empeoramiento de la calificación crediticia externa. Este hecho limitó la cantidad de bonos que pudieron ser colocados en el exterior.

La deuda interna aumentó de US$ 4.474 millones en 2017 a US$ 13.685 millones en 2021. Esta vez, se añade un efecto recesivo como resultado de la falta de crédito para el desarrollo del sector privado. Así como en Argentina, el Estado boliviano absorbe una porción cada vez más grande del crédito local. 

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