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Afganistán

Biden bombardeó por segunda vez Kabul y esta vez el resultado fue catastrófico: 10 civiles asesinados

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En uno de los ataques más lamentables de la historia de Estados Unidos, el Pentágono mató de un misil a 10 civiles afganos, entre ellos 7 niños, cuando intentaba asesinar a un terrorista de ISIS-K.

Luego del ataque terrorista al Aeropuerto de Kabul, donde un soldado de ISIS-K asesinó a cientos de afganos y a 13 soldados estadounidenses, Biden intentó elucubrar una especie de respuesta, pero sus dos intentos de devolver el ataque han sido fallidos.

El primero fue un ataque con drones a una base militar de ISIS-K en Nangahar, pero solo se abatió a un terrorista. El segundo, esta vez para no fallar, fue al barrio de Khaje Bughra en Kabul, donde no se mató a ningún islamista, pero sí mató a 10 civiles afganos, entre ellos niños y mujeres.

Diez miembros de una misma familia, incluidos siete niños, murieron después de un ataque con un dron estadounidense que iba dirigido a un vehículo donde se tenía inteligencia que estaba viajando un alto líder de ISIS-K, confirmó a CNN un familiar de los muertos.

El Pentágono ha dicho que el ataque resultó en explosiones secundarias, y esas explosiones pueden haber sido las que mataron a los civiles. Las víctimas más jóvenes del ataque aéreo del domingo fueron dos niñas de 2 años, según familiares, quienes encontraron los restos de una de las niñas, Malika, entre los escombros el lunes.

“No somos ISIS o Daesh y este era un hogar familiar, donde mis hermanos vivían con sus familias”, aseguró un miembro de la familia, que no fue abatido. Él y otros familiares de las víctimas pasaron el lunes en un hospital de Kabul identificando los restos y separándolos en ataúdes. Las niñas de 2 años, Malika y Sumaya, estaban entre los nombres marcados en los ataúdes.

En un funeral que se llevó a cabo ese mismo día, se escuchó a los miembros de la familia gritando “Muerte a Estados Unidos”, a pesar de que, según reportó CNN, estas personas no estaban radicalizadas previo al ataque, ni pertenecían al Talibán o a ISIS.

Según la lista de fallecidos hasta el momento, había un hombre de 40 años que había trabajado de intérprete para Estados Unidos, incluso tenía una VISA para ser evacuado del país, y otro de 30 años que actualmente es soldado del Ejército afgano y peleó contra los talibanes.

El general de división del ejército William Taylor, del Estado Mayor Conjunto, dijo en una conferencia de prensa el lunes: “Estamos al tanto de los informes de víctimas civiles. Nos tomamos estos informes muy en serio”.

Por su parte, el portavoz del Pentágono, John Kirby, dijo que Estados Unidos trabaja duro para evitar víctimas civiles. “Estamos investigando esto. No voy a adelantarme. Pero si tenemos información significativa y verificable de que tomamos vidas inocentes aquí, entonces también seremos transparentes al respecto. Nadie quiere ver eso”.

Vecinos y testigos en el lugar del ataque con drones en Kabul dijeron a CNN que varias personas murieron, incluidos niños. “Todos los vecinos intentaron ayudar y trajeron agua para apagar el fuego y vi que había cinco o seis personas muertas”, dijo un vecino a CNN. “El padre de la familia y otro niño y había dos niños. Estaban muertos. Estaban hechos pedazos. Había también dos heridos”.

“Nos entristecería profundamente cualquier posible pérdida de vidas inocentes”, dijo el capitán Bill Urban, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, en un comunicado. Las fuerzas estadounidenses han estado corriendo para completar su operación de evacuación antes de la fecha límite del martes y bajo la amenaza de un nuevo ataque terrorista en el aeropuerto internacional Hamid Karzai en Kabul.

Los talibanes, que ahora controlan Afganistán, condenaron el ataque más tarde el domingo y dijeron que Estados Unidos había violado la soberanía del país y el pacto de no agresión que regía hasta el momento.

Bilal Kareemi, un portavoz de los talibanes, fue entrevistado por CNN y dijo que “no estaba bien realizar operaciones en territorio ajeno” y que Estados Unidos debería haber informado a los talibanes. “Siempre que Estados Unidos realiza tales operaciones, las condenamos”, dijo, jurando algún tipo de respuesta.

Afganistán

ISIS-K ataca de nuevo: Atentado suicida frente a la Cancillería talibán en Afganistán mientras visitaban diplomáticos chinos

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ISIS-K se ha atribuido la responsabilidad del atentado suicida que ocurrió el miércoles frente al Ministerio de Relaciones Exteriores afgano, justo cuando una delegación china se encontraba en el edificio

El Estado Islámico en el Gran Jorasán (ISIS-K), la célula del ISIS activa en Afganistán y Pakistán, se atribuyó la responsabilidad de una explosión suicida frente al Ministerio de Relaciones Exteriores afgano este miércoles, dijo la agencia de noticias Amaq, pertenenciente al grupo militante en un canal afiliado de Telegram.

Un miembro del ISIS-K logró pasar las fortificaciones de seguridad talibanes “antes de volar su cinturón explosivo en medio de empleados y guardias“. Además, afirmó que el atentado suicida mató e hirió a decenas de personas, incluidos diplomáticos.

Un portavoz de la sede de seguridad del gobierno talibán, Khaled Zadran, confirmó que la explosión, que tuvo lugar alrededor de las 4 p.m. hora local del 11 de enero, acabó con la vida de, al menos, a cinco personas.

Una explosión tuvo lugar hoy en el camino hacia el Ministerio de Relaciones Exteriores como resultado de la cual cinco civiles fueron martirizados y varios más resultaron heridos“, aseguró Zadran.

Ustad Fareedun, funcionario del Ministerio de Información dirigido por los talibanes, contradijo este número, y aseguró que 20 personas murieron. Además, agregó que el atacante había planeado ingresar al Ministerio de Relaciones Exteriores y matar al canciller de los talibanes, pero fracasó en el intento.

El Hospital de Emergencia, un centro quirúrgico para los heridos por la guerra dirigido por una ONG italiana, dijo que había recibido a más de 40 pacientes después de la explosión.

El equipo de noticias del medio francés AFP, que estaba en la puerta del Ministerio de Información, edificio que se ubica al lado de la Cancillería, asegura que vio a un hombre con una mochila y un rifle colgado sobre su hombro pasar, e instantes después, se inmoló.

Pasó junto a mi auto y después de unos segundos hubo una fuerte explosión“, dijo Jamshed Karimi, periodista del AFP. “Vi al hombre inmolarse“, remató.

Las fuerzas de seguridad talibanes bloquean las calles luego de la explosión suicida cerca del Ministerio de Relaciones Exteriores de Afganistán

Varios países, entre ellos Pakistán y el Reino Unido, condenaron el ataque. “El Reino Unido rechaza tales actos de violencia sin sentido e indiscriminados“, dijo Hugo Shorter, encargado de negocios de la misión del Reino Unido en Afganistán.

La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) también condenó el ataque. “El aumento de la inseguridad es motivo de grave preocupación. La violencia no es parte de ninguna solución para llevar una paz duradera al Afganistán. Nuestras condolencias a las familias afectadas“, twitteó la cuenta oficial el miércoles.

La explosión tuvo lugar durante una hora concurrida del día en un área rodeada de puestos de control puesto que se trata de una calle que alberga varios ministerios. Algunos países, incluidos Turquía y China, tienen embajadas en el área.

El actual gobierno de facto, dirigido por los talibanes, se enfrenta a una pequeña pero sanguinaria insurgencia de militantes del Estado Islámico (ISIS), que han atacado a funcionarios afganos, diplomáticos extranjeros, incluidas las embajadas de Rusia y Pakistán y un hotel que atiende a empresarios chinos.

No es dato menor que la explosión ocurrió cuando una delegación china se reunía con los talibanes en el Ministerio de Relaciones Exteriores. “Se suponía que iba a haber una delegación china en el Ministerio de Relaciones Exteriores hoy, pero no sabemos si estaban presentes en el momento de la explosión“, dijo a AFP el viceministro de Información y Cultura, Muhajer Farahi.

Este atentado, por lo tanto, sería el último de una serie de ataques contra intereses extranjeros, una estrategia de ISIS para evitar que los talibanes atraigan inversiones extranjeras.

Los ciudadanos chinos seguirán siendo un objetivo en 2023 para los miembros del ISIS-K, quienes a diferencia de los talibanes, condenan el genocidio del Partido Comunista Chino a las minorías étnicas uigures en Xinjiang.

El mes pasado, al menos cinco ciudadanos chinos resultaron heridos cuando hombres armados irrumpieron en un hotel popular entre los empresarios chinos en Kabul. Esa redada fue reivindicada por ISIS-K, que también asumió la responsabilidad de un ataque contra la embajada de Pakistán en Kabul en diciembre que Islamabad denunció como un “intento de asesinato” contra su embajador.  

Finalmente, dos miembros del personal de la embajada rusa murieron en un atentado suicida en septiembre, en otro ataque reivindicado por ISIS-K.

Militantes del ISIS-K en Afganistán

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Afganistán

Afganistán recibe el año nuevo con un brutal atentado en la entrada del Aeropuerto Militar de Kabul

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El primer día de 2023, al menos 10 personas murieron y alrededor de una docena resultaron heridas en una explosión en las afueras del Aeropuerto Militar de Kabul.

No había otra manera de celebrar el año nuevo en Afganistán que con un brutal y sanguinario atentado, en medio de una escalada de tensiones entre el flamante emirato talibán y las fuerzas yihadistas del ISIS.

Una explosión en la entrada del Aeropuerto Militar de Kabul ha causado múltiples víctimas, según reportaron los medios locales. La explosión ocurrió en las primeras horas del 2023 en Afganistán, y ya abrió el año con un saldo de violencia islámica.

El portavoz del Ministerio del Interior, Abdul Nafi Takor, dijo que la explosión del lunes dejó varias personas muertas y heridas, aunque todavía no hay números exactos. El funcionario aseguró que la causa de la explosión en la puerta de la instalación junto al aeropuerto militar de Kabul no estaba clara, pero que “seguramente se trate de una autoinmolación del Estado Islámico“.

“En la mañana de este lunes se produjo una explosión fuera del aeropuerto militar de Kabul, debido a la cual varios de nuestros ciudadanos han sido martirizados y heridos en la explosión“, mencionó el portavoz a periodistas de Reuters.

Takor explicó que se está llevando a cabo una investigación sobre el incidente, y que por ahora se han contabilizado al menos 10 personas muertas y otras 8 heridas. El aeropuerto militar está a unos 200 metros del aeropuerto civil y cerca del Ministerio del Interior, que en octubre ya había sido escenario de un ataque suicida que dejó 4 muertos.

Aunque las fuerzas de seguridad impidieron tomar fotografias y grabar directamente en el lugar de la explosión, algunos periodistas lograron sacar fotos, y todo indica que el puesto de control fue el lugar donde se produjo la inmolación, ya que parecía gravemente dañado.

Los residentes locales dijeron que se escuchó una fuerte explosión antes de las 8 am (03:30 GMT) en las cercanías del lado militar del aeropuerto fuertemente fortificado. Dijeron que el área había sido sellada por las fuerzas de seguridad, y todas las carreteras y rutas hacia la instalación militar habían sido cerradas.

Aunque las autoridades talibanes afirman haber mejorado la seguridad desde que volvieron al poder en agosto de 2021, han habido decenas de explosiones de bombas y ataques por parte de ISIS, cuyos objetivos, entre otros, han incluido patrullas talibanes y miembros de la minoría chiíta de Afganistán.

Cabe aclarar que aunque tanto los talibanes como los miembros de ISIS son musulmanes sunitas, los primeros pertenecen al movimiento deobandi mientras que los otros son wahabistas. Más allá de estas diferencias religiosas, los yihadistas del Estado Islámico acusan a los talibanes de haber tenido sus raíces en la colaboración con Estados Unidos en la década del ’70 y quieren crear un califato en Afganistán, en contraposición con el actual emirato, que es otra forma de gobierno islámica.

No hubo un reclamo inmediato de responsabilidad por la explosión, pero ISIS-K, la filial regional de ISIS, conocido como el Estado Islámico en la provincia del Gran Jorasán, ha aumentado sus ataques desde que los talibanes volvieron al poder en agosto de 2021 y todo indica que el ataque provino de sus filas. “ISIS-K es el único enemigo que reclama la ilegalidad del emirato islámico en Afganistán”, dijo Nasratullah Haqbal, periodista afgano de Al Jazeera.

Este atentado se produce semanas después de que al menos cinco ciudadanos chinos resultaran heridos después de que terroristas armados irrumpieran en un popular hotel en Kabul y abrieran fuego. La responsabilidad del ataque fue reivindicada más tarde por el ISIS-K, aunque es importante aclarar que este grupo suele operar con “lobos solitarios” que planean y ejecutan ataques por su cuenta, sin apoyo logístico o táctico de parte de las autoridades islamistas.

Miembros del grupo terrorista han atacado de esta manera recientemente varios lugares clave en la capital afgana, incluidas las embajadas de Rusia y Pakistán en Kabul. Cientos de personas, incluidos miembros de las comunidades minoritarias de Afganistán, han resultado muertas y heridas en ataques desde que los talibanes regresaron al poder.

El periodista de Al Jazeera aseguró que estos ataques han dejado a los afganos cuestionando las afirmaciones de los talibanes que recuperarían la seguridad y la integridad del país. Durante el gobierno apoyado por los Estados Unidos, los ataques de ISIS-K se habían reducido significativamente, y en su lugar eran los propios talibanes los que atacaban al gobierno republicano.

Estos ataques desafían la única legitimidad que tiene el emirato islámico de Afganistán, y la gente cada vez los apoya menos cuando dicen que trajeron seguridad“, dijo; y agregó que “el segundo punto es que crea preocupación entre el público de Afganistán porque sabemos que la situación no es buena económica, política y socialmente, por lo que este tipo de explosiones y ataques plantean estas preguntas que el gobierno actual no puede proteger a la gente”.

Militantes talibanes en las calles de Kabul

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Afganistán

Los talibanes prohíben a las mujeres afganas asistir a educación universitaria

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El Ministerio de Educación de Afganistán anunció en una carta oficial que se suspende la educación superior (universitaria) para las mujeres afganas, días después de prometerle a la ONU que no lo harían.

A principios de diciembre, los talibanes que controlan el poder en Afganistán ordenaron la prohibición indefinida de la educación universitaria para las mujeres en todo el país, según confirmó el Ministerio de Educación Superior en una carta enviada a todas las universidades estatales y privadas nacionales.

“Se les informa a todos que implementen la orden mencionada de suspender la educación de las mujeres hasta nuevo aviso”, se lee en la carta firmada por el ministro de Educación Superior, Neda Mohammad Nadeem, quien recientemente le había asegurado a funcionarios de la ONU que no aplicarían la Ley Sharia en las universidades.

El anuncio se produjo luego de que los talibanes liberaran a dos prisioneros estadounidenses, gesto que Joe Biden llamó de “buena voluntad hacia Washington” y destacó que los líderes sunitas “están demostrando un alejamiento del fanatismo religioso”, una declaración que envejeció mal, muy rápidamente.

El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, se negó a identificar a los dos estadounidenses liberados por respeto a su privacidad, y aseguró que la liberación no se hizo a cambio de prisioneros afganos o de dinero. Ahora sabemos por qué lo hicieron, el trueque fue para que no les impongan sanciones por esta medida que pronto tomarían.

“Mis alumnas están angustiadas y no sé cómo consolarlas”, dijo Meena a The Guardian, una profesora en Afganistán que no usó su nombre completo por temor a represalias. “Una de ellas se mudó a Kabul desde una provincia remota, superando tantas dificultades, porque ingresó en una prestigiosa universidad aquí. Todas sus esperanzas y sueños fueron aplastados hoy“.

Meena, que estaba en la universidad cuando los talibanes tomaron el poder por última vez a fines de la década de 1990, dijo que podía entender bien los temores de sus estudiantes. “Perdí muchos años de mi educación la última vez que estuvieron en el poder. Y el día que los talibanes tomaron Kabul, supe que prohibirían a las chicas ir a la universidad”, aseguró.

“Pueden parecer un grupo renovado con sus teléfonos inteligentes, cuentas de redes sociales y autos bonitos, pero son los mismos talibanes que me negaron la educación y ahora están matando el futuro de mis estudiantes“, concluyó la profesora.

Fuerzas talibanes en las calles de Afganistán

Por su parte, Manizha Ramizy, una profesora afgana exiliada en Europa, dijo que había recibido mensajes de pánico de sus ex alumnas. “Están asustados y aterrorizados, mirando un futuro sin esperanza“, aseguró.

“Las mujeres afganas han sido sometidas a meses de restricciones cada vez más estrictas”, agregó, “pero muchas todavía tenían la esperanza de que la educación siguiera siendo accesible”, dijo. “Se quejaban conmigo de cómo eran maltratados en las aulas y en la sociedad. Fue una experiencia infernal, pero al menos tenían el lado positivo de que pronto se graduarían y se darían cuenta de su potencial. Todo se ha ido ahora“, señaló.

La prohibición del Ministerio de Educación Superior se produce menos de tres meses después de que miles de niñas y mujeres se presentaran a los exámenes de ingreso a la universidad en todo el país, con récord histórico de ingresos femeninos a las carreras de Ingeniería y Medicina.

Después de la toma de Afganistán por los talibanes en agosto del año pasado, las universidades se vieron obligadas a implementar nuevas reglas, incluidas aulas y entradas segregadas por género, y a las mujeres solo se les permitió ser enseñadas por profesoras u hombres ancianos.

A la mayoría de las adolescentes afganas ya se les ha prohibido la educación secundaria, lo que limita severamente la admisión a la universidad. Ahora, la nueva prohibición hace que las mujeres no puedan acceder ni a escuelas ni a universidades.

Educación segregada en Afganistán

La medida, que vino pocos días después de asegurarles a la ONU y a Estados Unidos que no lo harían, provocó una fuerte condena internacional, con Estados Unidos advirtiendo que los talibanes tendrían que rendir cuentas.

“Esta postura inaceptable tendrá consecuencias significativas para los talibanes y alejará aún más a los talibanes de la comunidad internacional”, dijo Ned Price. Por su parte, el secretario de Estado norteamericano Antony Blinken, advirtió a los talibanes que Estados Unidos impondrá “costos” al grupo si no revierte su reciente prohibición.

“Lo que han hecho es tratar de condenar a las mujeres y niñas afganas a un futuro oscuro sin oportunidades”, dijo Blinken durante una conferencia de prensa de fin de año en Washington, D.C.

Y la conclusión es que ningún país va a ser capaz de tener éxito, y mucho menos prosperar, si niega a la mitad de su población la oportunidad de contribuir“, aseguró; y agregó que “para ser claros, estamos comprometidos con otros países en esto en este momento: habrá costos si esto no se revierte“.

Además, la ONU está “profundamente preocupada” por la prohibición, dijo Ramiz Alakbarov, representante especial adjunto del Secretario General para Afganistán. “La educación es un derecho humano fundamental. Una puerta cerrada a la educación de las mujeres es una puerta cerrada al futuro de Afganistán“, tuiteó.

En respuesta a la prohibición, el Comité Internacional de Rescate dijo que “el cierre de las universidades a las mujeres y las niñas es un escalofriante paso atrás para Afganistán. No hay dos maneras de hacerlo: se debe permitir que las mujeres trabajen y se muevan libremente, y que las niñas continúen yendo a la escuela“.

Antony Blinken, Secretario de Estado de Estados Unidos

Además de estas decisiones, las mujeres han sido expulsadas de muchos empleos gubernamentales o se les paga un salario reducido para quedarse en sus casas. También se les prohíbe viajar sin un pariente masculino, y deben cubrirse la cabeza en la calle con un burka o hijab.

En noviembre, ya se les prohibió ir a parques, ferias de atracciones, gimnasios y baños públicos. Además, los talibanes, en marzo, impidieron que las niñas regresaran a las escuelas secundarias la misma mañana en que se suponía que debían reabrir.

Varios funcionarios talibanes dicen que la prohibición de la educación secundaria es solo temporal, pero han dado una catarata de excusas y la reapertura podría tardar años, desde la falta de fondos hasta el tiempo necesario para remodelar el plan de estudios según las líneas islámicas.

Es probable que la prohibición de los talibanes de la educación para mujeres y niñas no se vaya nunca más mientras estén en el poder, aunque existen divisiones dentro del movimiento. El tema ha enfrentado a un grupo de conservadores acérrimos cercanos al Líder Supremo, el mulá Haibatullah Akhundzada, contra una generación más joven de miembros, que han ganado mucho poder por haber sido quienes lideraron el ataque guerrillero contra Kabul mientras Estados Unidos se escapaba.

La realidad es que los talibanes, después de 20 años bajo costumbres occidentales durante la ocupación estadounidense, se acostumbraron a la educación femenina. Incluso muchos talibanes están trasladando a sus familias a Pakistán, donde la educación no está prohibida para mujeres.

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