Diversas fuentes al interior de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) han hecho llegar a esta redacción un conjunto de testimonios y documentos que reflejan un clima de creciente tensión institucional.
Morena estaría buscando morenizar la CNBV mediante un sindicato —algo grave— operado presuntamente por una mujer llamada Elizabeth Soria, señalada como morenista, que impulsaría el golpeteo interno para responder desde lo ideológico en favor de la 4T.
Según los reportes recibidos, Soria León habría sido presuntamente impuesta en su cargo por su cercanía personal con el presidente de la CNBV, el Dr. Jesús de la Fuente Rodríguez, también morenista. La lectura dentro de la institución es clara: su nombramiento respondería más a afinidades ideológicas que a experiencia técnica, y a la intención de desmantelar la autonomía de la CNBV.
La preocupación expresada en estas fuentes es que esta dinámica responde a una presunta y aparente línea presidencial no declarada, cuyo fin es reducir a la CNBV a una dependencia ideológica más, desdibujando su naturaleza técnica y autónoma. Ya sabemos en qué termina esto: miren al INE.
Esto ocurre mientras, en público, se insiste en la importancia de preservar la confianza en el sistema financiero mexicano. La contradicción es flagrante.
Lo más alarmante sería la forma en que —según citan en la CNBV— presuntamente estaría operando desde su dirección para intervenir la vida sindical de la Comisión. Según empleados de la presidencia de la CNBV, la señora León estaría promoviendo abiertamente una planilla afín al régimen, prometiendo beneficios administrativos, ascensos y plazas a cambio de apoyo político. El objetivo sería claro: convertir la CNBV en un instrumento al servicio de la narrativa presidencial.
Esta intromisión, que ya ha encendido focos rojos dentro del gremio técnico, es vista como parte de una estrategia más amplia para “morenizar” la estructura interna de la Comisión.








