México se paralizó debido a los últimos acontecimientos en donde grupos civiles dieron con un macabro hallazgo: campos de exterminio, presuntamente ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Cuáles nazis durante el Tercer Reich, los capos del narcotráfico nos demuestran por qué es necesario acabar con ellos.
Lo descubierto no es algo nuevo, pues es de todos sabido que estos grupos criminales, íntimamente ligados al gobierno federal, han podido acrecentar sus dominios y su manera de infundir terror.
¿Y cómo no hacerlo? Si durante el gobierno del expresidente López Obrador, la estrategia -que no implícita ni subjetiva- fue clara: para los delincuentes, abrazos, no balazos.
El resultado fue la pérdida de soberanía. Sí, esa que el régimen de la 4T dice defender, fue entregada al crimen organizado, que según información de la sociedad civil, ostenta el poder en el 80% del territorio mexicano.
El hallazgo de un campo de exterminio en Jalisco, en donde fueron encontrados 400 pares de zapatos, artículos escolares, y cartas de las presuntas víctimas entre otros aterradores hallazgos, es solo la punta del iceberg.
Este terrible acontecimiento pudiera convertirse en el Ayotzinapa de la Doctora Claudia Sheinbaum, quien ufana en su toma de posesión, se atrevía a decir que con ella "llegaban todas". Lamentablemente muchas se quedaron, si no en los campos, en las fosas clandestinas.
Es sin embargo importante reconocer que, ya sea por la presión de EUA, o por una especie de desmarque personal respecto a López Obrador, la Doctora haya comenzado a cambiar los abrazos por los balazos.
Aun sin grandes resultados, esta es una oportunidad histórica para la presidente de México. Puede seguir con el legado de destrucción y con el narcopacto celebrado entre su predecesor y el crimen organizado, o cambiar el rumbo de la historia.








