El turismo sexual y la explotación de menores en México representan una crisis de derechos humanos que ha persistido durante décadas.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales y de organizaciones civiles, el país continúa siendo un destino para el turismo sexual infantil.

Situándose junto a naciones como Tailandia, Camboya, Colombia, India y Brasil en niveles alarmantes de explotación sexual infantil.
Dimensiones del problema
Estudios han revelado cifras preocupantes sobre la explotación sexual infantil en México.
En junio de 2000, un estudio conjunto de UNICEF México y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Estimó que más de 16,000 niños y niñas estaban involucrados en la prostitución.

Para 2005, el DIF informó que más de 20,000 menores fueron víctimas de prostitución infantil en el país, evidenciando un incremento significativo en un lustro.
Las zonas turísticas como Acapulco, Puerto Vallarta y Cancún, así como ciudades fronterizas del norte como Tijuana y Ciudad Juárez.
Han sido identificadas como focos rojos para el turismo sexual infantil.
En estas áreas, la demanda proviene tanto de turistas nacionales como internacionales, principalmente de Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental.
Casos emblemáticos y redes de corrupción
Uno de los casos más notorios que sacudió al país fue el de Jean Succar Kuri, un empresario méxico-libanés acusado de liderar una red de pornografía y prostitución infantil en Cancún.
Las investigaciones revelaron la complicidad de figuras políticas y empresariales en la protección de estas actividades ilícitas.
Succar Kuri fue detenido en 2004 en Arizona y extraditado a México, donde finalmente fue sentenciado en 2011 a 112 años de prisión.








