Rocío Nahle envió al Congreso local una iniciativa para desaparecer el Instituto Veracruzano de Acceso a la Información Pública (IVAI), uno de los últimos contrapesos independientes en Veracruz.
Alegando austeridad, la propuesta pretende transferir las funciones de transparencia a la Contraloría General del Estado, es decir, al mismo aparato que debe ser vigilado. No se trata de optimizar recursos: se trata de eliminar cualquier posibilidad de fiscalizar al nuevo régimen, blindando la corrupción bajo la narrativa oficial de "transformación".














