Petróleos Mexicanos (Pemex) adjudicó contratos por más de 740 millones de pesos a CLR y Asociados, una empresa tabasqueña prácticamente desconocida. Carece de trayectoria en el sector energético y no tiene antecedentes en infraestructura pesada.
En 2022, la compañía recibió 62.8 millones de pesos para proveer bolsas de hielo en instalaciones de Tabasco y Chiapas. En 2024, se le asignaron 508 millones más para suministrar grava, arena y arcilla en campos petroleros.
Ambos contratos se otorgaron de manera directa, sin licitación ni competencia. La justificación fue una supuesta "necesidad climática". CLR y Asociados opera desde un inmueble deteriorado en Villahermosa y no reporta contratos previos con otras dependencias públicas.
El meteórico ascenso de esta empresa bajo el régimen de Morena evidencia que la 4T ha perfeccionado el modelo de empresas fantasma para desviar recursos públicos. Lejos de ser rescatada, Pemex ha sido convertida en caja chica del oficialismo.













