A pesar de su difusión en plataformas digitales, el boicot no afectó las ventas ni la postura de las corporaciones.
Un factor clave en su fracaso es que muchas de estas empresas emplean a miles de mexicanos que residen legalmente en EE.UU.
Por ejemplo, compañías como Peter Pan Seafoods Inc. contratan a numerosos trabajadores mexicanos con visas temporales.














