La comunidad latina en Estados Unidos lanzó un boicot contra Walmart, Coca-Cola, Target y Amazon, en protesta por las políticas migratorias de Donald Trump. Sin embargo, la iniciativa no tuvo el impacto esperado.
El movimiento surgió en redes sociales e instaba a los latinos a dejar de consumir productos de estas empresas para demostrar su poder adquisitivo y expresar su descontento.

A pesar de su difusión en plataformas digitales, el boicot no afectó las ventas ni la postura de las corporaciones.
Un factor clave en su fracaso es que muchas de estas empresas emplean a miles de mexicanos que residen legalmente en EE.UU.
Por ejemplo, compañías como Peter Pan Seafoods Inc. contratan a numerosos trabajadores mexicanos con visas temporales.










