
Noroña huyó del CIDE tras ser increpado por estudiantes por el caso Teuchitlán
El morenista perdió los estribos ante jóvenes que le exigieron rendir cuentas sobre sus polémicas declaraciones sobre los campos de exterminio.
El presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quedó expuesto una vez más por su arrogancia y desprecio hacia las víctimas de la violencia en México.
Durante una conferencia en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el morenista fue confrontado por estudiantes indignados.
Lo anterior, por sus comentarios minimizando el hallazgo del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, donde se descubrieron restos humanos en condiciones atroces. La reacción del senador no fue de diálogo ni de reflexión, sino de furia e intolerancia.

Jóvenes exhiben a Noroña
Desde su llegada al CIDE, el senador fue recibido por estudiantes que alzaban pancartas con mensajes en defensa de la verdad y la justicia.
En un acto simbólico, colocaron zapatos vacíos, en honor a las víctimas de Teuchitlán, un gesto que evidenciaba la indignación que ha generado el caso.
Lejos de ofrecer respuestas o reconocer la gravedad de la situación, Fernández Noroña reaccionó con desdén y provocaciones.

Se negó a reconocer el sufrimiento de los familiares de los desaparecidos y atacó a los manifestantes, acusándolos de estar desinformados.
Su postura arrogante y desafiante no hizo más que avivar el descontento de los asistentes, quienes le exigieron respeto sobre su postura respecto a las víctimas de la violencia.
Noroña pierde el control y abandona el evento
A medida que los cuestionamientos de los estudiantes se intensificaban, el senador comenzó a perder la compostura. Intentó desacreditar las denuncias, asegurando que no existen pruebas suficientes para afirmar que el rancho de Teuchitlán fue un "campo de exterminio".
Sin embargo, su actitud solo confirmó lo que ya es evidente: el oficialismo sigue minimizando la tragedia humanitaria que vive México.
Finalmente, incapaz de sostener el debate, Noroña optó por abandonar abruptamente el evento, evitando dar explicaciones.

Un gobierno que evade la verdad
La reacción de Fernández Noroña no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia dentro del gobierno de Morena de evadir, minimizar y justificar la violencia que azota al país.
Casos como el de Teuchitlán exponen el fracaso de la autodenominada " cuarta transformación" para atender la crisis de desapariciones forzadas y garantizar justicia a las familias afectadas.
Mientras tanto, la juventud mexicana sigue demostrando que no se quedará callada ante los atropellos del poder.

Los estudiantes del CIDE, con su protesta valiente y fundamentada, pusieron contra las cuerdas a un senador que prefiere la confrontación a la autocrítica.
Su acción es una muestra de que la sociedad no se dejará engañar y seguirá exigiendo verdad y justicia ante la impunidad y el cinismo del gobierno morenista.
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