Mientras México calla, Estados Unidos ejecuta con precisión quirúrgica una operación que reconfigura el mapa del narco: 17 familiares directos de Joaquín “El Chapo” Guzmán cruzaron la frontera por el puerto de entrada de San Ysidro, California, donde ya eran esperados por agentes del FBI.
El grupo incluía a Griselda López Pérez, madre de Ovidio Guzmán, así como a una hija, un nieto identificado como Archibaldo, varios sobrinos y un yerno del excapo. La familia voló desde Culiacán a Tijuana y se presentó el pasado viernes en la garita fronteriza, llevando consigo maletas de lujo y al menos 70 mil dólares en efectivo.










