La mañana del 12 de abril, una camioneta blanca tipo pick-up fue abandonada en la zona de Los Fuertes, en Puebla capital. Dentro del vehículo, fueron hallados al menos cuatro cuerpos sin vida, emplayados, envueltos en cobijas y con escobas encima. El hallazgo se realizó a escasos metros del Centro Expositor, sede de la próxima Feria de Puebla 2025.
Junto a los cadáveres se encontró un mensaje con amenazas, presuntamente relacionado con la presencia del crimen organizado en el estado. Los cuerpos fueron dejados en plena vía pública, en una de las zonas más vigiladas de la ciudad. El mensaje fue claro: el narco puede operar donde quiera… y cuando quiera.
Terror previo a la fiesta oficial
El hallazgo ocurre a días del arranque de la Feria de Puebla, uno de los eventos más importantes del calendario estatal.
La camioneta fue colocada en una zona turística, de alto flujo y visibilidad. No fue casualidad. Fue advertencia.

Horas después, en otros municipios como Cuautlancingo y Acajete, se localizaron más cuerpos. En uno, un cadáver emplayado. En otro, dos hombres decapitados dentro de bolsas negras.
El estado se está convirtiendo en un catálogo diario de escenas de terror.









