Atizapán de Zaragoza, 14 de febrero. El narcotraficante holandés Marco Ebben, de 33 años, fue asesinado a balazos en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Se presume que el crimen fue un ajuste de cuentas ligado al crimen organizado.
Ebben era un importante operador en el tráfico de drogas entre México y Europa, con vínculos directos con el Cártel de Sinaloa. Su muerte genera dudas sobre una posible pugna dentro de la organización criminal o una represalia desde Europa.

¿Quién era Marco Ebben y por qué lo buscaban?
Originario de Países Bajos, Marco Ebben tenía una orden de captura internacional emitida por Europol por delitos de narcotráfico, lavado de dinero y tráfico de armas.
Se le acusaba de operar en México desde 2021, facilitando el transporte de metanfetaminas y cocaína hacia Europa. Su papel dentro del Cártel de Sinaloa era el de intermediario y coordinador logístico.
La ejecución en Atizapán y la respuesta de las autoridades
El crimen ocurrió la madrugada del 14 de febrero en una zona residencial de Atizapán de Zaragoza. Testigos reportaron que Ebben fue interceptado por sujetos armados que le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir en motocicletas.
Las primeras investigaciones sugieren que se trató de un ataque premeditado. Los agresores conocían sus movimientos y lo esperaron en un punto estratégico.









