La ejecución de Camarena fue un parteaguas en la relación México-Estados Unidos
La ejecución de Camarena fue un parteaguas en la relación México-Estados Unidos, marcando el inicio de la guerra frontal contra el narcotráfico. Camarena investigaba los cultivos de marihuana en el rancho El Búfalo, propiedad del Cártel de Guadalajara. Fue secuestrado, torturado y asesinado con el apoyo de altos mandos de la policía mexicana.
Su muerte desató la primera gran ofensiva antidrogas de Estados Unidos en territorio mexicano. Desde entonces, la DEA convirtió a Caro Quintero en su enemigo número uno, con una persecución que duró casi 40 años.










