Huauchinango, Puebla, 18 de febrero de 2025. El caso de Lluvia Yareni, la niña de 8 años reportada como desaparecida en noviembre de 2024, tuvo un desenlace desgarrador. Su cuerpo fue hallado el pasado fin de semana enterrado en el patio de su propia casa.
Desde su desaparición, la madre y el padrastro de la menor aseguraban que la niña había salido de casa y nunca regresó. Sin embargo, tras meses de búsqueda, la investigación tomó un giro inesperado al descubrirse contradicciones en los testimonios de los familiares.

Los primeros reportes y sospechas
Lluvia Yareni fue vista por última vez el 9 de noviembre de 2024, cuando supuestamente salió de su casa en la colonia La Mesita, en Huauchinango, y desapareció sin dejar rastro.
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) activó una Alerta Amber para agilizar su localización. Se llevaron a cabo operativos y se entrevistó a familiares y vecinos en busca de pistas.
Sin embargo, con el paso de los días, las versiones de la madre y el padrastro comenzaron a levantar sospechas. Mientras insistían en desconocer el paradero de la niña, vecinos reportaron comportamientos extraños dentro de la vivienda.

Contradicciones que llevaron al hallazgo
A medida que avanzó la investigación, los agentes encontraron inconsistencias en las declaraciones de la madre y el padrastro. En varias ocasiones, cambiaban su versión de los hechos y evitaban responder preguntas clave.








