Las imágenes de un altar a la Santa Muerte rodeado de veladoras a medio consumir son solo una parte del macabro hallazgo en un predio de Teuchitlán, Jalisco.
En este lugar, conocido ahora como el ‘Rancho de Exterminio’, fueron encontrados tres hornos clandestinos con restos óseos severamente calcinados, lo que sugiere que al menos 200 personas podrían haber sido víctimas de esta maquinaria de muerte.
El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco fue el primero en alertar sobre la magnitud del hallazgo.
Entre los restos, las autoridades localizaron cerca de 400 pares de zapatos, maletas y montañas de ropa, objetos personales que podrían pertenecer a las víctimas de este centro de exterminio.
Un crematorio clandestino en las sombras
El rancho, ubicado a poco más de una hora de Guadalajara, funcionó como un campo de adiestramiento criminal hasta septiembre de 2024, cuando fue desmantelado en un operativo que dejó 10 detenidos y dos personas rescatadas.









