Zacatecas, Guanajuato y Jalisco fueron identificados como puntos críticos. Organismos de seguridad vincularon la desaparición de personas a disputas entre grupos del crimen organizado.
Colectivos de búsqueda enfrentaron obstáculos
Ante la falta de resultados por parte del gobierno, colectivos como Madres Buscadoras de Sonora tomaron la iniciativa para localizar a sus seres queridos. Desde 2019, este grupo reportó haber encontrado más de 1,230 cuerpos en fosas clandestinas y localizado a 1,300 personas con vida.
El asesinato de activistas como Sofía Raygoza Ceballos, madre buscadora en Zacatecas, evidenció los riesgos que enfrentaron quienes realizaron esta labor.












