Ortiz Ahlf lanzó su campaña con respaldo sindical
Una de las figuras que busca reelegirse es Loretta Ortiz Ahlf, ministra de la Suprema Corte. Inició su campaña con el respaldo del Sindicato Mexicano de Electricistas y la Cooperativa Cruz Azul. Recordó que como consejera de la Judicatura se sintió limitada por la ley para sancionar la corrupción.
Sin embargo, sus críticas contrastan con su silencio ante los señalamientos del ex presidente López Obrador, quien llamó “florero” al Poder Judicial. Su candidatura refleja la contradicción de quienes buscan independencia judicial bajo la sombra del oficialismo. La postura de Ortiz Ahlf evidencia una cercanía con el poder que pone en duda su imparcialidad.
La justicia mexicana quedó atrapada en las urnas
Desde su aprobación, la reforma judicial ha sido señalada como una amenaza a la división de poderes. Organismos internacionales y expertos han advertido que la elección popular de jueces puede significar el fin de la autonomía del Poder Judicial. El riesgo no es menor: jueces electos por votos, financiados por intereses políticos y sometidos a campañas populistas.
Los ciudadanos ahora elegirán a los encargados de impartir justicia como si fueran candidatos a una alcaldía. Aunque el gobierno lo presenta como un avance democrático, la realidad es que la justicia mexicana fue convertida en mercancía electoral. El proceso judicial dejó de centrarse en la ley para adaptarse a las lógicas de campaña.