México vivió una crisis humanitaria sin precedentes debido a la desaparición de más de 124,833 personas. Según datos oficiales de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB).
Este alarmante número reflejó no solo la falta de acciones efectivas por parte del gobierno. Sino también la impunidad y la ausencia de justicia para miles de familias que han exigido respuestas durante años.
Orígenes de la crisis de desaparecidos en México
Con el despliegue de fuerzas militares en varias regiones del país. Los enfrentamientos entre el crimen organizado y las autoridades se intensificaron, generando una ola de violencia sin precedentes.
Durante los sexenios de Enrique Peña Nieto (2012-2018) y Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), el número de desaparecidos continuó en aumento.
A pesar de la creación de la CNB en 2018 y la promulgación de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada. La crisis no mostró signos de disminución.
Organismos internacionales, como la ONU y Amnistía Internacional, han señalado la falta de voluntad política para atender este problema y la impunidad que impera en la mayoría de los casos.

Descubrimientos macabros en Jalisco
El hallazgo del rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, se convirtió en uno de los mayores escándalos de la crisis de desaparecidos en México.
En este sitio, utilizado como campo de exterminio por el crimen organizado. Se encontraron restos humanos y más de 200 pares de zapatos, lo que sugiere que el número de víctimas podría ser aún mayor.
Este descubrimiento fue posible gracias a los colectivos de búsqueda de familiares. Quienes han sido los principales actores en la localización de fosas clandestinas ante la inacción de las autoridades.
La Fiscalía de Jalisco ha sido criticada por su tardanza en intervenir en el caso. Y por no dar respuestas claras sobre la magnitud de los hallazgos.









