
En una entrevista, Zegler adelantó que su versión de Blancanieves estaría alineada con las sensibilidades actuales:
"Solo quiero decir que ya no estamos en 1937, y hemos escrito una Blancanieves que no será rescatada por un príncipe. Tampoco sueña con encontrar el amor, sino con convertirse en la líder que puede ser. La líder que su padre fallecido le dijo que sería si era justa, valiente y honesta".
Sus palabras generaron una ola de críticas tanto contra ella como contra Disney, acusados de imponer una agenda progresista en el filme. Otra polémica surgió cuando el estudio decidió recrear a los siete enanos con CGI para evitar posibles controversias.















