Sin embargo, el CEO de Amazon, Andy Jassy, ya había adelantado esta posibilidad en su carta anual a los accionistas publicada en abril. Allí aseguró que la demanda por estos procesadores es tan elevada que la compañía podría comenzar a comercializarlos directamente a terceros.
Según explicó el ejecutivo, si el negocio de chips funcionara como una empresa independiente, tendría actualmente una facturación anual cercana a los 50.000 millones de dólares.













