Amazon anunció que ya cuenta con la cantidad suficiente de satélites Leo en órbita para poner en marcha su servicio de banda ancha satelital. El hito se alcanzó gracias al lanzamiento reciente de un cohete Atlas V de United Launch Alliance (ULA) que puso en el espacio 29 unidades más.
El despegue ocurrió en las primeras horas del 2 de julio desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. Según la empresa, los satélites fueron desplegados con éxito, se estableció contacto con ellos y se verificó que están en perfectas condiciones de funcionamiento.
Ahora solo resta elevarlos a su altitud operativa de 392 millas para que el sistema esté completamente listo. Con esta nueva tanda, la constelación Leo supera los 390 satélites operativos, lo que permite ofrecer servicio continuo en las latitudes iniciales previstas.
Avance hacia el servicio comercial
Chris Weber, vicepresidente de Amazon Leo, destacó que esta cantidad es suficiente para dar cobertura inicial. Este lanzamiento marca además el último vuelo del Atlas V para el proyecto; a partir de ahora, Amazon pasará a usar el vehículo más potente Vulcan de ULA, capaz de llevar más de 40 satélites por misión y con mayor frecuencia.
La compañía también tiene planeado incorporar los cohetes New Glenn de Blue Origin, que pueden transportar más de 48 satélites en un solo vuelo. Aunque hubo un retraso por un incidente en la plataforma de lanzamiento en mayo, los trabajos avanzan para retomar las operaciones antes de fin de año.
Melissa Wuerl, directora de Sistemas de Lanzamiento de Amazon Leo, señaló que con cientos de satélites listos en tierra y una nueva instalación de integración vertical, el camino está despejado para aumentar el ritmo de lanzamientos. Esto permitirá expandir rápidamente la cobertura después del lanzamiento inicial del servicio, previsto para más adelante este año.
Desafío frente a la competencia
A pesar del avance, Leo todavía enfrenta un camino largo para equipararse a su principal rival. Starlink, de SpaceX, ya cuenta con más de 10.000 satélites en órbita brindando servicio a sus clientes. Esa diferencia de escala es significativa y obliga a Amazon a acelerar sus planes de despliegue.
El proyecto Leo forma parte de la apuesta de Amazon por ofrecer conectividad de alta velocidad en zonas donde la fibra óptica o las redes tradicionales no llegan. La empresa busca competir en el mercado de internet satelital residencial y empresarial, aprovechando su infraestructura global y experiencia en logística.
Los próximos meses serán clave para elevar los satélites recién lanzados y comenzar las pruebas operativas. Los directivos de Amazon se muestran optimistas respecto a la capacidad de escalar el sistema con los nuevos lanzadores, lo que permitiría mejorar tanto la cobertura como la velocidad y confiabilidad del servicio.