La histórica salida a bolsa de SpaceX convirtió en millonario a Juan Hernández, un soldador mexicano que había ingresado a la compañía de Elon Musk en 2015 y que recibió acciones como parte de su compensación laboral. Diez años después, esos títulos que en un primer momento parecían apenas un beneficio adicional pasaron a valer una fortuna, demostrando una vez más que el capitalismo premia el trabajo, el ahorro y la inversión.
Hernández llegó a SpaceX por recomendación de un amigo. Según contó a CBS News, en aquel momento ni siquiera tenía claro qué hacía la empresa aeroespacial fundada por Musk, pero aceptó el desafío y comenzó a trabajar como soldador en la fabricación de estructuras clave para los sistemas de lanzamiento.












