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Canadá

Renunció el ministro de Finanzas de Justin Trudeau en medio de un escándalo de corrupción

El ministro de Economía y Finanzas de Canadá, Bill Morneau, anunció su renuncia, luego de que el Parlamento iniciará una investigación por un escándaloso caso de corrupción que lo involucra a él y al primer ministro Justin Trudeau.

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Este lunes, el ministro de Economía y Finanzas canadiense, Bill Morneau, ha anunciado su dimisión al gobierno de Justin Trudeau, en medio de rumores de tensiones con el Primer Ministro por la gestión de la pandemia de coronavirus y un escandaloso caso de corrupción que tiene en vilo al país desde julio.

Morneau declaró públicamente su renuncia en una rueda de prensa el lunes por la noche, y anunció que su intención es alejarse lo más posible de este Gobierno, por lo que se postulará como candidato para convertirse en el próximo Secretario General de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

Más allá de la respuesta al coronavirus, el gobierno de Trudeau parece tener los días contados. Trascendió en los primeros días de julio que Justin Trudeau, en el marco del programa para aliviar los efectos económicos de la pandemia, firmó un contrato por 912 millones de dólares canadienses a la organización benéfica WE Charity, cuyo objetivo era promover el trabajo joven.

Pero, luego de que la concesión del contrato salga a la luz, se reveló que la madre, el hermano y la esposa de Trudeau habían recibido centenares de miles de dólares de parte de la ONG para participar en eventos de la organización.

Uno de los puntos más fuertes de la denuncia de corrupción habría sido, además, que una de las hijas de Bill Morneau es parte de WE Charity, y que el mismo ministro habría intercedido directamente para que esta ONG obtuviera la concesión y no las otras.

Bill Morneau, ahora ex ministro de Finanzas y Economía de Canadá.

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5.000 páginas de emails fueron publicados por la Justicia este martes, donde se lee claramente la participación de Bill Morneau en la corrupta designación del contrato a WE Charity.

Los emails, con fecha de abril 2020, muestran a funcionarios de su gabinete enviando correos a los demás funcionarios del Gobierno tratando de convencerlos para que se otorgue la concesión a esta ONG en específico. Incluso usando como argumento que “la buena relación entre Morneau y los dueños de WE Charity, Craig y Marc Kielburger” sería fundamental para este programa.

Además, se revelaron tres emails que Craig Kielburger (co-fundador de WE Charity) envió directamente a Bill Morneau, donde le habla del futuro del proyecto “una vez que se resuelva la concesión” y lo trata al ministro por su primer nombre, en un tono amigable que denota una amistad previa.

Todo esto está siendo considerado tanto por la Justicia en su investigación, como por los partidos de la oposición, tanto de derecha como de izquierda, que impulsaron la renuncia del ministro y ahora negocian una moción de censura contra Justin Trudeau, para removerlo del cargo.

Tras el caso WE Charity, el comisario de ética de ambas cámaras del Parlamento, Mario Dion, decidió iniciar una investigación por conflictos de intereses contra el Primer Ministro. 

Los procesos para iniciar una moción de censura aún no han empezado dentro del Parlamento pero ya se ha citado a Trudeau y a Morneau para que vayan a declarar ante cámaras mientras la investigación avanza.

Justin Trudeau, compareciendo ante el Parlamento.

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Morneau había sido el ministro de Finanzas de Canadá desde que Trudeau y el Partido Liberal llegaron al poder en octubre de 2015.

Durante su mandato, empleó medidas de “justicia social”, como él mismo las llamó. Entre ellas, un fuerte impuesto a la riqueza que terminó siendo un fracaso rotundo disminuyendo la recaudación total, y un plan para financiar la ampliación de la cobertura de atención médica y comunitaria en todo el territorio canadiense, que terminó siendo insolvente.

En un comunicado publicado en Twitter, Trudeau alabó la labor desarrollada por Morneau durante sus casi cinco años en el gobierno y afirmó que Canadá apoyará “con firmeza” su candidatura en la OCDE.

“Quiero agradecer a Bill por todo lo que ha hecho para mejorar la calidad de vida de los canadienses y hacer de nuestro país un lugar mejor y más justo para vivir” , expresó Trudeau 


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Canadá

El derechista Pierre Poilievre gana la interna y se convierte en el nuevo líder del Partido Conservador de Canadá

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Derrotando a los candidatos más moderados por un amplio margen, el derechista libertario pro-Trump y fanático del Bitcoin es la nueva esperanza para los conservadores canadienses.

Recibiendo un abrumador apoyo del 68% de los afiliados, el diputado por la provincia de Ontario Pierre Poilievre se convirtió en el nuevo líder del Partido Conservador de Canadá y buscará derrotar en las próximas elecciones federales al actual Primer Ministro, el progresista de extrema izquierda Justin Trudeau.

Tras una campaña de más de 7 meses donde realizó unos 80 eventos y atrajo a cientos de miles de simpatizantes, Poilievre, un derechista con ideas libertarias de 43 años, se impuso decisivamente al centrista Jean Charest, ex líder del Partido Liberal de Quebec, que solo obtuvo el 16% de los votos, y a los socioconservadores Leslyn Lewis y Roman Barber.

Considerado como la nueva joven estrella del conservadurismo canadiense, Poilievre basó su campaña en su deseo de transformar a Canadá en “la nación más libre del planeta”, adoptando las criptomonedas como una moneda de curso legal para quitarle poder a los banqueros y políticos.

Notablemente, el joven político fue uno de los pocos líderes del conservadurismo local que apoyó al “Freedom Convoy, la protesta encabezada por camioneros canadienses contra las medidas sanitarias dictatoriales impuestas por Trudeau que paralizaron al país el pasado mes de abril.

Su plataforma política también incluye propuestas como recortar el gasto público, achicar el déficit fiscal, eliminar el impuesto al carbón, derogar todos los mandatos de vacunación inconstitucionales ordenados por Trudeau y despedir al actual presidente del Banco de Canadá, responsable de la peor inflación de la historia del país.

El empuje final a la campaña de Poilievre vino de parte de su mentor Stephen Harper, considerado como la máxima figura del conservadurismo canadiense moderno ya fue el primer y único miembro del Partido Conservador en ocupar el cargo de Primer Ministro desde 2006 hasta la victoria de la coalición liberal encabezada por Trudeau en 2015. Harper ha expresado su afinidad por Trump y en Canadá lo han apodado “el primer Trump”.

Tras su victoria en la noche del sábado pasado, el nuevo líder del partido subió al escenario para celebrar la victoria, brindar un discurso de unidad e indicar que el trabajo de atraer votantes para destronar al gobierno de Trudeau en los próximos años ya ha comenzado.

La popularidad que Polievre ostenta es abrumadora. El video de lanzamiento de su campaña ya ha acumulado casi 5 millones de reproducciones y desde que anunció su campaña para convertirse en nuevo líder el año pasado ya se han afiliado más de 312.000 personas al Partido Conservador.

El año pasado, el Partido Conservador, de la mano del centrista moderado Erin O’Toole, volvió a perder las elecciones federales, lo que permitió que la coalición de Trudeau permanezca en el poder por un tiempo más.

Tras años de una política de moderación y un discurso centrista, los conservadores canadienses parecen haber cambiado finalmente el tono político con Poilievre como su principal figura y buscan volver a conectarse con su base de votantes y con el harperismo.

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Canadá

Trudeau lanza una “Policía Climática” que podrá allanar propiedades sin orden judicial para frenar “contaminaciones”

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El gobierno progresista está instalando arsenales de armas, salas de interrogatorio y equipos de inteligencia en el nuevo edificio del Ministerio de Medio Ambiente.

Por orden de Justin Trudeau, el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá (MECCC) está construyendo una nueva instalación en Winnipeg que albergará un arsenal de armas de fuego, salas de interrogatorio, laboratorios biológicos, “salas silenciosas controladas” e instalaciones de monitoreo e inteligencia.

El gobierno solamente explicó que habrá “expansiones en las capacidades de la cartera de Medio Ambiente“, pero esta semana los planos de la construcción fueron filtrados por el medio The Counter Signal, donde se ven las distintas áreas que se están construyendo.

Al final del pasillo de las salas de “almacenamiento de armas de fuego” que figuran en los planos hay varias salas relacionadas a operaciones de seguridad.

Planos publicados por The Counter Signal del nuevo edificio del MECCC en Winnipeg.

Si bien todavía no hay confirmación oficial, hay un anuncio publicado recientemente en indeed.com, donde el Ministerio dice estar buscando reclutar un batallón de “Oficiales Contra la Contaminación Climática”, una unidad dentro de la fríamente llamada “Dirección de Cumplimiento Ambiental”.

Según fuentes consultadas por The Counter Signal, esta “Policía Climática” irá contra las empresas que emitan demasiado carbono o los productores agropecuarios usan demasiado fertilizante, y tendrán los mismos poderes que la policía que depende del Ministerio de Seguridad Pública.

Todo esto será avalado por la Ley de Evaluación de Impacto (IAA, por sus siglas en inglés), que fue aprobada silenciosamente en los últimos días gracias a la mayoría que Trudeau mantiene en el Parlamento. La IAA impone severas regulaciones climáticas para la emisión de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, en su letra chica, la IAA crea el cargo de “Oficiales de Ejecución” ministeriales, en todas las carteras, y les da amplios poderes de policía. Hasta ahora, poco se ha explicado sobre el tema, y varios parlamentarios conservadores están pidiendo al gobierno que convoque una sesión del Legislativo para explicar lo que acaban de aprobar.

Entre otras cosas, la IAA faculta a los agentes del Ministerio de Cambio Climático a ingresar a las instalaciones sin una orden judicial para “verificar el cumplimiento o prevenir el incumplimiento de la Ley”, una legislación que para muchos viola los derechos de privacidad tanto de las personas como de las empresas.

La Policía Climática de Trudeau puede ingresar sin orden de un juez a cualquier lugar donde se crea que se está afectando el medio ambiente para tomar fotografías, acceder a sistemas informáticos y dispositivos de comunicación, y “ordenar a cualquier persona que ponga en funcionamiento o deje de operar cualquier maquinaria, vehículo o equipo en el lugar”. La Policía Climática también puede prohibir el acceso a la ubicación por completo.

No parece ser una coincidencia que este arsenal de la Policía Climática se esté colocando en Winnipeg, el corazón de la producción agrícola en Canadá. El gobierno de Trudeau había dicho a principios de año que buscaría facultar a la policía para que verifique que se cumpla la reducción del uso de fertilizantes en las granjas canadienses en un 30%, algo que ahora tratará de hacer con esta nueva fuerza del MECCC.

Esta política ha sido ampliamente criticada por los agricultores e incluso por los gobiernos provinciales en las provincias occidentales, y los opositores dicen que paralizará el suministro de alimentos.

Esta misma semana, agentes del MECCC fueran acusados ​​de invadir terrenos privados en Saskatchewan para recolectar muestras de nitrógeno, el objetivo más reciente de la agenda de cambio climático de Trudeau.

Según los terratenientes que confrontaron a los agentes federales que invadían sus tierras, les dijeron que el propósito de su presencia allí era analizar el agua en las piraguas de los agricultores para medir los niveles de nitrato.

Algunos observadores han dicho que hay motivos para sospechar que estas acciones son los primeros pasos para replicar los ataques a los agricultores que han provocado disturbios generalizados en Holanda y en otras partes de Europa.

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Canadá

Trudeau le declara la guerra a los fertilizantes y Canadá sigue los pasos que llevaron al colapso de Sri Lanka

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La agenda extremista del gobierno de Sri Lanka pretendía forzar la transición ecológica en 10 años, y generó desabastecimiento, hambruna y un apagón energético. Ahora Trudeau quiere intentar lo mismo.

El primer ministro Justin Trudeau anunció un mega-plan para reducir las emisiones de óxido nitroso, un subproducto de los fertilizantes a base de nitrógeno, en un 30 por ciento durante los próximos ocho años, según informó en conferencia de prensa.

La medida es parte de un paquete de medidas para luchar contra el cambio climático, que el Gobierno canadiense está intentando consensuar con los sectores involucrados, sin embargo los agricultores no quedaron conformes con los planes de reducción de la emisión de fertilizantes.

El Gobierno federal intenta imponer la reducción de las emisiones de óxido nitroso de los fertilizantes diciendo que es un gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático, pero los agricultores explican que la reducción de las emisiones no se puede realizar sin disminuir el uso de fertilizantes.

Varios gobiernos provinciales y organizaciones de agricultores han solicitado que las reducciones de emisiones de fertilizantes se midan por la cantidad de alimentos que se producen versus la cantidad de fertilizante utilizados. Pero Trudeau exige una reducción absoluta de las emisiones.

La locura ecologista del gobierno de Trudeau podría llevar a que caiga la producción alimentos, como ocurrió recientemente en Sri Lanka, el país asiático que aplicó las mismas medidas contra los fertilizantes y cayó en la hambruna más grande de su historia.

Aparentemente, el gobierno de Trudeau ha dejado de atacar la industria del petróleo y el gas y ha puesto su mirada en los agricultores de Saskatchewan”, dijo el ministro de Agricultura de Saskatchewan, David Marit.

Según el experto en política medioambiental Bjorn Lomborg, “las investigaciones demuestran de forma concluyente que la agricultura ecológica produce menos alimentos por hectárea que la convencional. Además, la agricultura ecológica obliga a los agricultores a rotar la tierra fuera de la producción para destinarla a pastos, barbecho o cultivos de cobertura, lo que reduce su eficacia”.

Los desarrollos ecológicos producen entre una cuarta parte y la mitad de alimentos que la agricultura convencional, basada en la ciencia”, aseguró. Esto quiere decir que podría caer la producción de alimentos en Canadá de hasta un 75%.

Los efectos ecológicos y económicos de un cambio hacia la agricultura orgánica pueden ser desastrosos. El profesor Lomborg agrega: “los agricultores ecológicos necesitarían mucha más tierra para alimentar al mismo número de personas que hoy, posiblemente casi el doble de superficie. Dado que la agricultura utiliza el 40% de la tierra libre de hielo, el cambio a lo orgánico significaría la destrucción de grandes franjas de la naturaleza para una producción menos eficaz“.

El caso de Sri Lanka

El presidente Gotabaya Rajapaksa llegaba al poder en el año 2019, heredando una economía que llevaba cinco años de crecimiento sin interrupción y a tasas superiores al 3% anual. Rajapaksa proponía una agenda socialista para Sri Lanka, marcada por el ecologismo y la transición en un lapso de solo 10 añospero solo en tres la economía demostró no poder soportar las medidas y terminó por colapsar.

Las medidas ecologistas extremistas disminuyeron la contaminación, pero a cambio llevaron a Sri Lanka a la crisis económica y humanitaria más dramática de su historia. Las medidas provocaron un tenso clima social marcado por el desabastecimiento generalizado, la hambruna y el apagón energético en todo el país.

Para cumplir con sus extravagantes promesas electorales, Rajapaksa decretó la prohibición total de la importación y/o el uso de fertilizantes sintéticos en todo el país. También se prohibieron todo tipo de pesticidas naturales, siguiendo con un lineamiento ecologista y fundamentalista.

Las medidas constituyeron un verdadero suicidio económico. Estudios de largo plazo estiman que entre el 30% y el 50% de la productividad agrícola moderna se debe exclusivamente al empleo intensivo de fertilizantes. En algunos cultivos particulares, como el caso de la floricultura y la Hidroponía, el uso de fertilizantes representa casi el 100% de la ganancia de productividad en los métodos modernos.

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