Conecte con nosotros

Estados Unidos

Fin de una dinastía: la extrema izquierda vence al último heredero de los Kennedy en Massachusetts

El pasado martes se realizaron las primarias demócratas para el Senado en el Estado de Massachusetts, donde el actual senador, Ed Markey, derrotó al congresista Joe Kennedy III, quien se convirtió en el primer Kennedy en perder una elección.

Publicado

en

El actual congresista por el 4to distrito electoral de Massachusetts, Joe Kennedy III, fue derrotado el pasado martes 1° de septiembre en la elección primaria del Partido Demócrata para el Senado de los Estados Unidos.

El fallido aspirante demócrata es el nieto del ex-candidato presidencial Robert Kennedy, asesinado en 1968 en plena campaña electoral, y sobrino nieto del presidente John Fitzgerald Kennedy (JFK), cuyo mandato comprendió entre enero de 1961 y su asesinato en noviembre de 1963. Un asesinato que al día de hoy sigue sin resolverse.

Kennedy III, de 39 años, buscaba imitar la carrera política de su tío abuelo, quien previo a ser Presidente fue Diputado y luego Senador por Massachusetts. 

Para ello, contaba con el apoyo de varias figuras importantes del establishment del Partido Demócrata, incluyendo la Presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el Jefe del Bloque demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Pero ni su apellido ni los apoyos dentro del partido le fueron útiles a Kennedy, quien en una elección interna reñida fue derrotado por el ultra progresista Ed Markey, un veterano de la arena política quien oficia de senador por Massachusetts desde el año 2013. Markey es un gran socio de Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez, y los demás radicales de extrema izquierda del Partido Demócrata, que desde 2018 vienen ganando terreno y destronando a varios históricos del establishment, así como a sus jóvenes promesas.

La línea Kennedy, de esta manera, queda afuera del escenario político después de poco más de medio siglo de estar presente en algún nivel de poder. Una línea que supo cambiar Estados Unidos para siempre, pero también caer en la irrelevancia y en la penumbra.

Muchos aseguran que JFK hoy en día sería republicano, y trazan muchas similitudes en su discurso -del año 1960- al discurso de Donald Trump, que hoy atrapa a toda una Nación.

De esta manera, el hecho de que los Kennedy se hayan quedado en el Partido Demócrata durante todos estos años, mientras éste se corría más y más a la izquierda, y no se hayan animado a cambiarse de Partido o a lo sumo denunciar lo que estaba ocurriendo en las internas, hoy se puede ver con este batacazo.

Ad

El diputado Kennedy III había sido el responsable de brindar la respuesta demócrata al discurso del Estado de la Unión del presidente Donald Trump en el año 2018, como siempre es costumbre para el Partido opositor

Debido a su popular apellido y su trayectoria ascendente, el establishment demócrata buscaba posicionar al joven Kennedy como un futuro líder dentro del mismo, en un escenario político que todavía no había sufrido este giro a la izquierda tan notorio.

Pero la derrota de este martes puede haber puesto fin a esas aspiraciones, de la misma forma que puso fin a una racha histórica: fue la primera elección en la historia del Estado de Massachusetts en la que un Kennedy se presentara y perdiera.

Fueron 27 elecciones en total: JFK había obtenido 6 victorias, mientras que su hermano Ted Kennedy había obtenido 10. El sobrino de ambos, Joe Kennedy II, acumuló 6, mientras que su hijo, Joe Kennedy III, había cosechado 4 victorias antes de esta primera y única derrota.

Ad

Este importante precedente en la historia electoral americana, junto con el triunfo de Ed Markey, reafirman una tendencia clara de victorias de la extrema izquierda por sobre el establishment partidario. 

Ed Markey tiene ahora el camino allanado para recuperar su banca en el Senado. Enfrentará al republicano Kevin O’Connor, que a pesar de una campaña agresiva en contra del senador de extrema izquierda, presenta pocas posibilidades de vencer al demócrata.

Markey redactó el Green New Deal junto a la socialista radical Alexandria Ocasio-Cortez, el proyecto de ley ecologista que entre otras cosas quiere reducir la cantidad de vuelos en Estados Unidos, ponerle tantos impuestos a la carne que obligaría a toda la clase media a convertirse en vegana y prohibir el fracking. Este proyecto es el gran objetivo de la extrema izquierda demócrata, y la hoja de ruta a lo que sería un Gobierno controlado por estos lunáticos.

Durante la campaña, Markey se mostró cercano a Ocasio-Cortez y a otras figuras de la extrema izquierda demócrata, en busca de capitalizar el voto joven.

Poco a poco, el ala radical que Bernie Sanders empezó hace 40 años mientras defendía a los Castro y a Brezhnev en la televisión, hoy se va apoderando del Partido Demócrata cada vez más.

Se cree que en 2024 la candidata demócrata será Michelle Obama, ex Primera Dama y una de las figuras del Partido con mejor imagen. Pero como la tendencia indica, ni siquiera Michelle Obama podrá frenar la embestida de extrema izquierda marxista que tratará a toda costa de llegar al poder.

Ed Markey abrazándose con Alexandria Ocasio-Cortez, en la presentación del proyecto de ley del Green New Deal, que fue finalmente rechazado en el Congreso.

Seguir Leyendo
Haga clic para comentar

Usted debe estar conectado para publicar un comentario Inicio de sesión

Deja una Respuesta

Estados Unidos

Bill Gates tuvo que hablar de su vínculo con Jeffrey Epstein: “Bueno… ahora él está muerto”

Publicado

en

El fundador de Microsoft fue esquivo con las consultas hechas por una reconocida periodista norteamericana. “Fue un error juntarme con él”, repitió ante la consulta

Bill Gates vivió nuevamente un momento incómodo cuando fue preguntado en una entrevista para la cadena PBS sobre su vínculo con el pedófilo y líder de una red de trata de menores Jeffrey Epstein, procesado por prostitución de menores y muerto en su celda de Nueva York mientras esperaba ser enjuiciado.

El fundador de Microsoft fue entrevistado por la reconocida periodista Judy Woodruff, quien a pesar de su cercanía con el establishment estadounidense, se animó a indagar sobre la relación que el poderoso hombre de la industria de la tecnología mantuvo con el oscuro millonario.

Según los registros de vuelo que incautó la justicia, Bill Gates viajó por lo menos 6 veces en el Lolita Express, el jet privado de Epstein, con destino a su residencia en Palm Beach y también a la isla Little St. James, ubicada en las Islas Vírgenes cerca de Puerto Rico, identificada por la fiscal a cargo del caso como el epicentro de la red de pedofilia que manejaba el financista demócrata.

La fecha de los vuelos en los que participó Gates data del 2013, cinco años después de que Epstein fuera condenado como pedófilo. El financista de los Clinton se declaró culpable y fue condenado en 2008 por un tribunal estatal de Florida por procurar un niño para la prostitución y por solicitar una prostituta menor de edad.

Cumplió casi 13 meses de prisión, pero con una extensa libertad condicional bajo la premisa de que no era un peligro para la sociedad. Además, como en aquél entonces no se pudo demostrar que él fuera el líder de la red de trata, ni siquiera cumplió la sentencia completa de 3 años. Por lo que Gates no puede decir que cuando se subió al avión con él no sabía de su pasado en la pedofilia.

Registros de vuelo del Lolita Express. Bill Gates viajó el 16, 18, 22, 24 y 26 de febrero, además del 1ro de marzo.

“¿Qué sabía de él cuando se reunía con él, como usted mismo dijo, con la esperanza de recaudar dinero?”, preguntó Woodruff Gates hacia el final de la entrevista. El ex CEO de Microsoft -de la que se alejó cuando comenzaron a conocerse detalles de sus vínculos amorosos con una empleada- titubeó pero se escudó en el mismo recurso que utiliza siempre: “Fue un error”.

Tú sabes, he tenido cenas con él. Me arrepiento de haberlo hecho. Epstein se relacionó con gente que dijo, ya sabes, que daría dinero a la salud global, que es un interés que tengo. Ya sabes, no hay suficiente filantropía que vaya en esa dirección. Esas reuniones fueron un error. No resultaron en lo que él pretendía y las corté. Ya sabes, eso se remonta a mucho tiempo atrás, así que no hay nada nuevo en eso, respondió Gates.

Esto es falso, ya que como publicó Business Insider, en octubre del 2014, Epstein donó 2 millones de dólares a un laboratorio de investigación del MIT que había lanzado Bill Gates en la facultad. “El esfuerzo por ocultar el contacto del laboratorio con Epstein era tan conocido que algunos miembros del personal del laboratorio, se referían a Epstein en correos electrónicos filtrados como ‘Voldemort’ o ‘el que no debe ser nombrado’, explica el New Yorker.

Foto de Bill Gates con Jeffrey Epstein en la casa del pedófilo en Palm Beach

Woodruff no se detuvo en esa respuesta y continuó indagando en la misma dirección. Le consultó respecto a algo básico, teniendo en cuenta que para el tiempo en que ambos mantenían esas reuniones, ya Epstein había sido procesado por la justicia por prostitución con menores. “Tú sabes, ya he dicho que me arrepiento de esas cenas. Pero no hay nada, absolutamente nada de eso en esto”.

Al final de la entrevista, Gates dijo una frase que sepultó su postura. Ante la pregunta de si había aprendido algo con todo esto, en vez de contestar algo así como que entendió que no tiene que aceptar la plata de cualquier financista que abra su chequera, Bill Gates con una sonrisa contesta: “Bueno… ahora él está muerto”.

Woodruff: “¿Hubo en todo esto una lección aprendida por usted, o para alguien que esté mirando esto?

Gates: “Bueno… él está muerto, así que… Ya sabes, en general tú siempre tienes que ser cuidadoso y, ya sabes, estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho en filantropía, muy orgulloso del trabajo de la fundación. Ese es el motivo por el cual me despierto cada mañana y en lo que me enfoco”.

La imagen de Gates -uno de los empresarios más talentosos del Siglo XXI- sufrió un brusco vuelco a partir de su divorcio y de conocerse detalles de su vida privada. Desde los engaños amorosos y maltratos a Melinda, su ex esposa, hasta sus polémicos encuentros con Epstein, en los últimos meses el fundador de Microsoft ha tenido que hablar más de asuntos relacionados con su comportamiento que con sus proyectos.

Seguir Leyendo

Estados Unidos

Sigue el show: Biden recibió una tercera dosis de la vacuna contra el COVID-19

Publicado

en

El gobierno demócrata ha tomado como un triunfo de su gestión la aplicación de terceras dosis de la vacuna contra el coronavirus, y esta tarde Biden se dio el refuerzo para promover esta política.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, recibió este lunes su tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19, según anunció la Casa Blanca con una foto y un comunicado.

A sus 78 años, el mandatario es una persona de riesgo ante el virus chino y, a pesar de ya tener el esquema de vacunación completo, decidió recibir “una vacuna de refuerzo contra el Covid-19″.

Esta aplicación, de todos modos, tiene poco de razones médicas y mucho de razones políticas. Tanto Biden como su vice, Kamala Harris, y toda la cúpula demócrata, se dio la vacuna durante los últimos días del gobierno de Trump, mientras decían públicamente que como vino de la Operación Warp-Speed de Trump, no era segura.

De esta manera, Biden busca capitalizar sus ya 9 meses de gestión de la pandemia, y pone en escena una política que promovió su Departamento de Salud, que es la tercera dosis de Covid-19 para supuestamente llevar la efectividad de la inmunización del 96% al 99%.

La FDA y CDC analizaron toda la información y determinaron que una tercera dosis de la vacuna Pfizer es segura y efectiva. La semana pasada detallaron quiénes deberían aplicarse estas dosis de refuerzo por ahora. Sé que no lo parezco pero tengo más de 65 años y por eso la recibiré”, dijo Biden durante un mensaje a la población minutos antes de aplicarse la vacuna.

“Lo más importante que debemos hacer es vacunar a más personas”afirmó, y agregó que no tuvo efectos secundarios después de su primera o segunda inyección. Y finalizó: “Por favor, hagan lo correcto. Por favor, pónganse las vacunas. Podría salvar sus vidas”.

El mandatario recibió su primera dosis el 21 de diciembre y la segunda tres semanas después, el 11 de enero, junto con su esposa, Jill Biden Esta última fue 9 días antes de asumir el cargo, por lo que completó su esquema de vacunación completo durante el gobierno de Trump.

Tal vez por su demencia senil o por consejo de sus asesores presidenciales, pero en todos los discursos que viene dando desde entonces dijo que la vacuna se la dio durante su gobierno, algo que es demostrablemente falso.

La aplicación de la primera dosis, el 21 de diciembre en Delaware (Reuters)La aplicación de la primera dosis, el 21 de diciembre en Delaware (Reuters).

Por su parte, la vicepresidente Kamala Harris, de 56 años, recibió la vacuna Moderna, que es de una sola inyección, el 29 de diciembre del 2020, también durante el gobierno de Trump. En campaña, la entonces senadora había dicho que “no confiaba en nada que salga de la administración Trump”, y ante la pregunta de un periodista si se daría la vacuna de Trump, Kamala respondió que lo tendría que pensar “muy seriamente”.

Los reguladores federales aún no han autorizado refuerzos de segunda o tercera dosis para Moderna, pero se espera que lo hagan en las próximas semanas.

El gobierno de Biden se ha convertido en el principal promotor de las dosis de refuerzo de la vacuna, una bandera que se arrogan como propia y la celebran como una victoria de su gestión. Una victoria fabricada por los medios para compensar tantos desastres, como la crisis migratoria en la frontera con México o la fallida retirada de Afganistán, donde todavía hay cientos de estadounidenses varados en Kabul.

Sin embargo, la agresiva presión de Estados Unidos en favor de las dosis de refuerzo, antes de que muchos países más pobres hayan podido proporcionar siquiera un mínimo de protección a sus poblaciones más vulnerables, ha provocado la ira de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de algunos grupos de ayuda, que han pedido a Estados Unidos que suspenda las terceras inyecciones para liberar suministros para el esfuerzo de vacunación mundial.

Para calmar las aguas, en los últimos días Biden dijo que Estados Unidos iba a comprar otras 500 millones de dosis de la vacuna de Pfizer (llegando a un total de 1.000 millones durante el próximo año) para donarlas a las naciones del tercer mundo.

Seguir Leyendo

Estados Unidos

Trump lanza la campaña para recuperar Georgia: “Vamos a volver”

Publicado

en

Trump oficialmente lanzó la campaña de los tres principales candidatos republicanos en Georgia que deberán no solamente ganarle la interna a los candidatos anti-Trump, si no que ganarle a los demócratas que han demostrado ser invencibles en el Estado con ingeniosas maniobras de fraude electoral, especialmente en el distrito de Atlanta.

En un masivo evento en Perry, Georgia, Trump criticó a la administración Biden por los dos ejes que actualmente están poniendo en jaque al gobierno: la crisis migratoria y la fallida retirada de Afganistán.

Trump dijo que los inmigrantes ilegales que invaden la frontera de Estados Unidos se han estado “riendo en las caras” de los agentes de la Patrulla Fronteriza, que no tienen el apoyo del gobierno federal y son dejados de lado por “correctismo político“.

Incluso el alcalde demócrata de Del Rio, la ciudad donde está el principal cruce fronterizo entre México y Texas, arremetió contra el presidente Joe Biden y la vicepresidente Kamala Harris, quien fue designada por la Casa Blanca como la encargada de la crisis migratoria, por la ausencia de la administración en la frontera. “¿Dónde estás?” preguntó el líder de la ciudad esta semana, y Trump lo recordó: “Una cosa es segura: esto nunca sucedería si yo fuera presidente”.

Los cánticos de “construir ese muro” estallaron en la manifestación después de que Trump calificara la actual crisis fronteriza de la administración Biden como “una invasión”.

También habló también de la salida de Biden de Afganistán: “la demostración más espantosa de incompetencia de un presidente estadounidense”, y afirmó que “humilló” a la nación. 

En el evento, Trump honró a los 13 militares estadounidenses asesinados en Kabul con asientos de honor vacíos en la primera fila del mitín.

Trump también invitó a cabo Hunter Clark, el infante de marina que se volvió viral por salvar a un bebé afgano en Kabul cuando una madre desesperada para que se llevan a su hijo del país escaló el muro del Aeropuerto Hamid Karzai y se lo dio en manos.

“Este héroe norteamericano nació acá en Perry, Georgia, y hoy lo tenemos con nosotros. Vení Clark, subí al escenario”, lo vitoreó Trump.

“Soy el tipo que subió al bebé por encima de la pared y es probablemente una de las mejores cosas que he hecho en toda mi vida”, dijo Clark, y aclaró que el bebé hoy está en buenas manos en Estados Unidos, donde podrá disfrutar de una vida con libertades. “Me alegro de estar en casa hoy”.

Trump también llamó al Jefe de Estado Mayor Conjunto, el izquierdista general Mark Milley, “un idiota“, y criticó a los líderes militares por retirar las tropas de Afganistán antes que los civiles y los aliados de Estados Unidos.

“Saquemos a los militares, y luego, después de eso, negociaremos por rehenes, ¿de acuerdo?”, Trump parodió la situación que dejó a cientos de ciudadanos estadounidenses varados en territorio ocupado por el enemigo. “Y dejemos a los talibanes US$ 85 mil millones en las mejores armas y equipos más modernos de Estados Unidos”, bromeó Trump.

Trump continuó castigando a los principales medios de comunicación por restar importancia a la cobertura de la prensa en torno a la retirada de Afganistán y sus secuelas posteriores. “Están entre las personas más corruptas de este país”, dijo Trump.

Georgia es un campo de batalla vital en las próximas elecciones de mitad de término de 2022, que pueden decidir si los republicanos recuperan el control del Senado.

“Con su ayuda, recuperaremos la Cámara y enviaremos a Nancy Pelosi de regreso a San Francisco, donde puede trabajar muy duro para recuperar la ciudad que ha ayudado a destruir mucho, al igual que ellos”, clamó Trump.

El regreso de Trump a Georgia también es personal. Georgia es uno de los pocos Estados en los que Biden obtuvo estrechas victorias para ganar la Casa Blanca el año pasado, y donde más denuncias de fraude electoral hubo, incluso con un republicano en la gobernación.

En el sureste del Estado también es donde Trump ha intentado, y sigue intentando, anular los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. “¡Ahora el pueblo de Georgia debe reemplazar a los republicanos débiles que lo hicieron posible!”, Trump dijo en el mitin nocturno.

Seguir Leyendo

Trending