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Estados Unidos

Los demócratas aprobaron la venta de tierras fiscales del Ejército a una empresa vinculada con el Partido Comunista Chino

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Una compañía que manufactura autos eléctricos afiliada al PCC y apoyada por el Partido Demócrata realizó la compra de las tierras fiscales con el aval de la gobernadora demócrata de Michigan, Gretchen Whitmer.

El pasado martes se hizo efectiva la compra de 270 acres (110 hectáreas) de tierras fiscales estadounidenses pertenecientes a las fuerzas armadas del país, por parte de una empresa manufacturera de automóviles eléctricos, la cual posee fuertes relaciones con el Partido Comunista Chino. Las tierras pertenecientes a la ciudad de Green Charter Township, fueron adquiridas por parte de la compañía Gotion.

En el mes de octubre del pasado año 2022, la gobernadora ultra-demócrata del estado de Michigan, Gretchen Whitmer, anunció que Gotion invertiría en las mencionadas tierras una suma de $2,4 billones de dólares con la finalidad de construir una gigantesca planta de producción que tendría un efecto devastador en la economía y la producción nacional estadounidense. En ese entonces, la gobernadora de Michigan aplaudió el proyecto respaldándose en los beneficios que el estado obtendría a partir de esta inversión.

Las tratativas acerca de la transacción realizada por la empresa de automóviles eléctricos y el gobierno del estado de Michigan, datan de hace un tiempo atrás, ya que en los primeros meses del año la representante demócrata del estado perteneciente al "Rust Belt", Elissa Slotkin firmó una serie de acuerdos de confidencialidad (o NDA’s) con las intenciones de realizar las discusiones acerca de la mencionada transacción a puertas cerradas, lo cual llevó a varios miembros de la oposición y de la población a creer (con fundamentos) que las negociaciones se estaban llevando a cabo mediante la pauta de la empresa china y los sectores demócratas.

Luego de que miembros del gabinete de Slotkin, en reiteradas ocasiones, se negaran a emitir comentarios acerca de las negociaciones y los acuerdos de confidencialidad firmados con la empresa china, los ex-embajadores apuntados por Donald Trump, Peter Hoekstra y Joseph Cella (Países Bajos y un puñado de países de Africa respectivamente) quienes habían creado anteriormente un grupo de investigación de actividades empresariales y de inversiones chinas en los Estados Unidos, pidieron al Departamento de Justicia que inicie investigaciones contra los demócratas por potenciales violaciones al Acto de Registración de Agentes Extranjeros (FARA).

Por otro lado, asociaciones afines a los sectores demócratas como la Corporación para el Desarrollo Económico de Michigan (MEDC) y una asociación llamada "The Right Place" han impulsado la consecución del proyecto inversor de Gotion en Michigan.

Cella, uno de los denunciantes del proyecto de Gotion, aclaró que el Estado de Michigan, el MEDC y "The Right Place" desconocen la totalidad del ámbito de la seguridad nacional en cuanto al proyecto a diferencia de la representante Slotkin, quien resulta ser una antigua analista de seguridad de la CIA y empleada del Departamento de Defensa con los conocimientos de que las agencias de inteligencia avisaron que la compra de las tierras no debía ser firmada debido a los lazos de la compañía con el Partido Comunista Chino (PCC).

Las preocupaciones del proyecto no solo provienen de los sectores de la oposición, sino que de la población de Michigan en general, ya que de acuerdo a la tesorera de Big Rapids señaló que la mayoría de la población no confiaba en el acuerdo debido al secreto de los NDA, a pesar de las palabras de tranquilidad que quizo llevar el jefe de operaciones de Gotion en los Estados Unidos Chuck Thelen, ignorando que los estatutos de la compañía china exigen que Gotion lleve a cabo sus actividades de acuerdo a las políticas establecidas por el Partido Comunista Chino.

La representante demócrata de Michigan Elissa Slotkin con el presidente Joe Biden en un encuentro en octubre del año 2021.

El proyecto inversor por parte de la compañía china de vehículos eléctricos, había sido denunciado a principio del presente año por la ex-candidata republicana a gobernadora de Michigan Tudor Dixon, quien expresó que la actual gobernadora Gretchen Whitmer planeaba otorgar financiación a la empresa del PCC por una suma de $715 millones de dólares provenientes de dinero perteneciente a impuestos.

Whitmer trató de desestimar las acusaciones de Dixon mencionando que la inversión de $2,4 billones de dólares crearía 2.350 nuevos trabajos, pero no mencionó que entre esos puestos de trabajo, la empresa contrataría entre 250 y 300 nacionales chinos que ocuparían una porción de esos empleos (no se especificó en que funciones) y serían mantenidos en una universidad de la zona.

La planta de manufactura de baterías consistente en una superficie de 550.000 pies cuadrados (alrededor de 51.100 metros cuadrados) fue aprobada por una votación resultante de 10 votos a favor frente a 9 votos en contra por parte del Comité de Apropiaciones del Senado estatal de Michigan el pasado abril, considerando el dinero de los contribuyentes en la financiación de la planta.

Sin embargo, la compañía china detuvo los planes de construcción de la planta en pausa debido al gran descontento popular, situaciones que se destacaron por ejemplo luego de que mas de 100 residentes de los pueblos de Green Charter Township y Big Rapids se presentaran a una votación para alzar su voz en contra del proyecto.

A su vez, dentro del arco político de la oposición, las críticas al acuerdo también florecieron, ya que el representante republicano del estado John Moolenaar, quien representa al distrito en el cual se planea llevar a cabo la construcción de la planta expresó sus preopcupaciones y desacuerdo en el proyecto, aludiendo a que el grueso de la población se encuentra totalmente en contra del mismo.

Sumado a las preocupaciones que revuelan en la mente de Moolenaar acerca del daño a la economía y la producción estadounidense que esta planta significaría (debido a la ubicación que posee, no existirían plantas productoras de insumos para autos electricos a 100 millas a la redonda de la misma, constituyendo un monopolio en la zona), el representante republicano señaló que las tierras fiscales se encuentran particularmente cerca de bases militares estadounidenses.

La planta, de acuerdo a los planos presentados por Gotion, se emplazaría a 60 millas a la redonda de un depósito de armamento militar de las fuerzas armadas, además de encontrarse a un radio de 100 millas de "Camp Grayling", el mayor campamento de entrenamiento de la guardia nacional de los Estados Unidos en el país, facilidad en la cual, además, se brindó durante un tiempo instrucción militar a las fuerzas armadas de Taiwán.

Estados Unidos

Trump propone una profunda reforma del FBI para eliminar la influencia política de la polémica agencia de seguridad

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El expresidente y actual candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos aseguró que de volver a la Casa Blanca frenará la mudanza de la sede del FBI a Maryland, el intento de Biden por independizar a la policía federal y alejarla de los órganos de control.

La pasada semana, el candidato del Partido Republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump anunció uno de sus grandes objetivos para su segundo mandato referido a la nueva manera de encarar la administración del Buró Federal de Investigación (FBI).

La policía federal de los Estados Unidos ha obtenido en las últimas décadas una masiva influencia política que ha jugado en detrimento de los intereses de la población. Trump lo vivió en primera persona cuando fue presidente, y el entonces director James Comey obstruyó sus reformas, persiguió a sus funcionarios e incluso intentó crearle causas inventadas en su contra.

Ahora, Trump anunció que de ser elegido presidente, se opondría a la decisión de Biden de mover la sede del FBI, el edificio Hoover, a Maryland, en un intento del Partido Demócrata por darle total autonomía política y sacarlo de la supervisión del Presidente del país.

A través de la red social "Truth Social", Trump mencionó que la sede el FBI debería permanecer en la ciudad de Washington D.C. con el objetivo de que se encuentre a una mayor proximidad al Departamento de Justicia (DOJ) de los Estados Unidos, el cual, en la nueva estructura que piensa implementar el republicano de regresar a la presidencia, tendría un factor de control sobre el Buró Federal.

A su vez, Trump quiere facultar al FBI para que realice tareas de seguridad para contribuir como fuerza policial de la ciudad capital del país, que viene viendo un incremento en sus índices de inseguridad desde el inicio de la administración Biden.

Trump está poniendo especial énfasis en el alto índice de corrupción del organismo comandado por Christopher Wray. En los últimos años el expresidente ha sido víctima de una feroz persecución política y judicial por parte de la policía federal estadounidense, en la cual han buscado por todos los modos que el republicano no pueda presentarse a las próximas elecciones presidenciales.

En el último tiempo, Donald Trump ha realizado numerosas y furiosas críticas contra el sistema judicial y de inteligencia de los Estados Unidos, principalmente a quienes participan en la elaboración de causas judiciales para entorpecer su campaña presidencial.

El pasado martes, el expresidente acusó al FBI y al Departamento de Justicia de llevar a cabo acciones en conjunto con la administración Biden para efectuar una caza de brujas en su contra, quitarle fondos de campaña y obligarlo a quedarse en Nueva York durante semanas en vez de recorrer el país.

El plan de Biden para sacar el FBI de Washington

Luego de 15 años de discusiones acerca del reemplazo del edificio Edgar Hoover (que data de 50 años) correspondiente al FBI en Washington D.C., la actual administración parece haberse decidido por el traslado de una nueva dependencia a la ciudad de Greenbelt, Maryland, situada a alrededor de 20 kilómetros de su ubicación actual.

La elección por parte de la administración Biden de la localidad en el estado de Maryland se dio en el contexto de una contienda entre Maryland y el estado de Virginia, que históricamente albergó los edificios gubernamentales cuando se los quiere sacar de DC.

Maryland, un estado ultra-demócrata, serviría como la nueva base de operaciones del FBI, que tendría rienda suelta y se encontraría separado política y territorialmente de la Casa Blanca, para continuar con su caza de brujas contra Trump incluso si el republicano ganara la presidencia.

A partir de la elección de la nueva sede por parte de la actual administración, comenzaron a surgir ciertos interrogantes acerca del proceso de elección. El mismo senador demócrata Mark Warner, del estado de Virginia, aseguró que no se había realizado el correcto anuncio acerca de la elección de la ciudad en Maryland y lo describió como una importante interferencia política en el proceso selectivo de la Administración General de Servicios (GSA) que está encargada del manejo de los bienes inmuebles del Estado.

Para justificar la elección, Biden lanzó repentinos y sorpresivos cambios en los criterios de selección de la GSA, que anunció recientemente que ahora ponen especial énfasis en factores como la "equidad social" o "diversidad racial" a la hora de elegir dónde ubicar edificios estatales. De esta manera, se eligió el condado de Prince George en Maryland, bajo la justificación de su enorme población negra.

El gobernador republicano de Virginia, Glenn Youngkin se ha expresado fuertemente en contra de los planes de Biden, y en un reciente discurso recordó que su estado alberga actualmente a la academia del FBI, y ha recibido grandes empresas como Amazon, buscando destacar la posición estratégica del estado con respecto a la capital.

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Estados Unidos

Elon Musk opinó sobre la persecución política a Trump: "Cuanto más intenten meterlo preso, más subirá en las encuestas"

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En medio de un juicio político en contra de Trump, el dueño de Tesla, SpaceX y Twitter advirtió que lo único que van a lograr los demócratas es que termine volviendo a ser presidente.

Donald Trump está atravesando una brutal persecución política por parte del Partido Demócrata, que ha iniciado más de 8 causas en su contra con el objetivo de que reciba una condena a prisión y deba bajarse de las elecciones presidenciales de noviembre.

En estos días, el líder republicano está peleando un juicio en Nueva York por un supuesto soborno que le habría dado a una actriz porno en 2016, para que no revele públicamente que había tenido relaciones con él.

La mayor evidencia que tienen los fiscales demócratas es el testimonio de la propia mujer, Stormy Daniels, y desde la defensa de Trump aseguran que el pago lo realizó su ex abogado Michael Cohen, quien utilizó su propio dinero para pagarle a Daniels, sin nunca consultarlo con Trump.

En este contexto, el hombre más rico del mundo, Elon Musk, quien recientemente recomendó invertir en Argentina, opinó sobre la persecución contra Trump, y advirtió: “Cuanto más injustos le parezcan al público los ataques a Trump, más subirá en las encuestas”.

El comentario de Musk surge en respuesta a un posteo de X (ex Twitter) publicado el 13 de mayo, luego de la comparecencia de Trump en el estrado y el testimonio de uno de los testigos clave, del candidato republicano Blake Masters, quien escribió: "Es difícil expresar con palabras la asombrosa corrupción del tribunal canguro de Alvin Bragg en la ciudad de Nueva York".

La advertencia tiene que ver también con que el expresidente lidera las encuestas en todos los estados en disputa, excepto Wisconsin. Trump está por delante en Arizona, Georgia, Pensilvania, Virginia, Michigan, Carolina del Norte y en Nevada.

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Estados Unidos

Trump y Biden aceptaron hacer un debate presidencial el próximo 27 de junio en los estudios de CNN

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Los mandatarios se cruzarán en el debate de la emisora demócrata. El republicano jugará de visitante.

El presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump aceptaron una invitación de CNN para debatir el 27 de junio, un enfrentamiento que romperá el récord por ser el más temprano en una campaña presidencial, que marcará la pauta las elecciones de este año.

Recibí y acepté una invitación de @CNN para un debate el 27 de junio. Depende de usted, Donald. Como dijiste: en cualquier lugar, en cualquier momento y en cualquier lugar”, dijo Biden en una publicación en X.

Trump le respondió inmediatamente a Kaitlan Collins, periodista de CNN: "La respuesta es sí, lo aceptaré". El republicano confirmó que no tiene ningún problema en "jugar de visitante" y le aclaró a la CNN: "Pongan el moderador que quieran, no les tengo miedo".

Según un comunicado de prensa de CNN, el debate se llevará a cabo en los estudios de la cadena en Atlanta sin audiencia presente, algo que nunca había ocurrido en los debates entre candidatos presidenciales, ni siquiera cuando estaba la pandemia.

Más tarde el miércoles por la mañana, ambos mandatarios confirmaron que habían aceptado otra invitación de ABC para celebrar un segundo debate el 10 de septiembre.

A pesar de sus claros problemas de senilidad, Biden dijo recientemente que tenía ganas de debatir con Trump, aunque no se comprometió con el formato de dicho debate y le dijo al locutor de radio Howard Stern: "Estoy feliz de debatir con él".

En un patético video en las redes sociales que luego ratificó en una carta a la Comisión de Debates Presidenciales, Biden expuso los términos propuestos, incluidas posibles fechas de debate en junio y septiembre.

El video de Biden hablando directamente a una cámara publicado el miércoles por la mañana se viralizó por la enorme cantidad de edición que se le tuvo que hacer, probablemente debido a la dificultad del actual presidente para hablar de corrido.

Donald Trump perdió dos debates contra mí en 2020. Desde entonces no se ha presentado a ningún debate. Ahora actúa como si quisiera debatir conmigo de nuevo”, dijo Biden.

Bueno, alégrame el día, amigo, incluso lo haré dos veces. Así que elijamos las fechas, Donald. He oído que estás libre los miércoles”, continuó Biden , en alusión al calendario judicial de Trump. En la carta, la campaña de Biden reconoció que el primer debate probablemente tendría lugar después de que concluya el juicio criminal de Trump por la presecución política de su gobierno.

En una publicación en Truth Social el miércoles, Trump aceptó el cronograma revisado: "Estoy listo y dispuesto a debatir contra Delincuente Joe en los dos momentos propuestos en junio y septiembre", y agregó que "recomendaría firmemente" más de los dos debates propuestos. . Un alto asesor de Trump le dijo a CNN que están “listos para debatir” con Biden y revisar los términos, pero que están ansiosos por un enfrentamiento en el escenario.

El equipo de Trump también pidió que los candidatos participaran en cuatro debates en total, el doble de lo solicitado por Biden. La campaña de Biden por el momento no ha aceptado la propuesta.

El formato está en línea con una propuesta de la campaña de Biden a la comisión en su carta, que Trump rechazó en su publicación de Truth Social, diciendo que preferiría, “para propósitos de emoción, un lugar muy grande, aunque Biden supuestamente tiene miedo de multitudes”.

Sólo dime cuándo estaré allí”, dijo Trump, y remató: "¡¡¡Preparémonos para la fiesta!!!"

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