“Quiero una sociedad de clase media baja”, dijo Lula da Silva en una entrevista que volvió a circular en redes. Esa declaración me permitió plantear una pregunta mucho más interesante: ¿de dónde surge realmente la prosperidad?
Este fue el tema sobre el que volví a “conversar” con Murray Rothbard. Porque para él la discusión relevante no era qué nivel de ingresos debería proponerse un gobierno para la sociedad, sino qué instituciones permiten que las personas produzcan, ahorren, inviertan y eleven su nivel de vida.
—Profesor Rothbard, ¿puede un gobierno proponerse crear una sociedad de clase media?
—Puede proponérselo. Otra cuestión es si posee los medios para producir ese resultado. El Estado puede redistribuir riqueza existente, pero la prosperidad requiere que antes esa riqueza sea producida.
—Entonces, ¿qué hace que una sociedad se vuelva más rica?
—Fundamentalmente, la acumulación de capital y el aumento de la productividad. En “Man, Economy, and State with Power and Market” expliqué que el camino viable hacia el crecimiento pasa por un aumento del ahorro y la inversión. Más capital permite producir más y elevar los salarios reales.
—Pero un gobierno puede redistribuir ingresos para mejorar inmediatamente la situación de los pobres.












