La Derecha Diario logo
ENX logoInstagram logoYouTube logoTikTok logo
POLÍTICAINTERNACIONALESECONOMÍADEPORTESENTRETENIMIENTONEGOCIOS & FINANZAS
  • ENXInstagramYouTubeTikTok
  • Secciones
  • POLÍTICA
  • INTERNACIONALES
  • ECONOMÍA
  • DEPORTES
  • ENTRETENIMIENTO
  • NEGOCIOS & FINANZAS
  • OPINIÓN
  • SOCIEDAD
  • Países
  • La Derecha Diario México logoLA DERECHA DIARIO MÉXICO
  • La Derecha Diario Uruguay logoLA DERECHA DIARIO URUGUAY
  • La Derecha Diario Ecuador logoLA DERECHA DIARIO ECUADOR
  • La Derecha Diario Bolívia logoLA DERECHA DIARIO BOLÍVIA
  • La Derechadiario República Dominicana logoLA DERECHADIARIO REPÚBLICA DOMINICANA
  • La Derecha Diario Israel logoLA DERECHA DIARIO ISRAEL
  • El Diario
  • QUIENES SOMOS
  • AUTORES
  • PUBLICIDAD
  • DONAR

Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa

Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa
Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa
porMarkus Buchheit
opinion

En Alemania y en toda Europa, ya no es posible disfrutar pacíficamente de un mercado de Navidad con la familia.


Durante siglos, los mercados navideños han sido mucho más que simples ferias. Forman parte del alma europea: espacios de encuentro familiar, tradición cristiana, comunidad e identidad. Hoy, sin embargo, se han convertido en símbolos de algo mucho más inquietante: la incapacidad (o falta de voluntad) de las élites europeas para proteger su propia cultura cristiana.

En Alemania y en toda Europa, ya no es posible disfrutar pacíficamente de un mercado de Navidad con la familia. Donde antes había luces, villancicos y vino caliente, hoy hay bloques de hormigón y miedo. Miedo a atentados terroristas, miedo a ataques con cuchillo, miedo a amenazas constantes que todos conocen, pero que muchos prefieren no nombrar. Esto no es normal. Y no debe aceptarse como la “nueva normalidad”.

Europa ya ha pagado un precio muy alto. En diciembre de 2016, un terrorista yihadista arremetió con un camión contra el mercado navideño de Breitscheidplatz, en Berlín, asesinando a 13 personas que simplemente habían salido a celebrar el tiempo de Adviento. Aquel ataque no fue un hecho aislado: fue una advertencia que en gran medida quedó sin respuesta.

Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa
Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa

El patrón es inconfundible. En Berlín en 2016, civiles inocentes fueron asesinados en un mercado navideño. En Ludwigshafen, ese mismo año, las autoridades frustraron un atentado con bomba planeado contra un mercado de Navidad antes de que pudiera ejecutarse. En Estrasburgo, en 2018, un atacante islamista abrió fuego cerca del mercado navideño de la ciudad, matando a cinco personas e hiriendo a muchas más. En los años posteriores, la policía alemana ha descubierto repetidamente planes concretos contra mercados navideños, incluidos intentos de ataques con vehículos en Baviera, que obligaron a evacuaciones y a la instalación de enormes barreras de seguridad. No se trata de incidentes aislados. Forman un patrón claro y trágico.

Ya en esta temporada, las autoridades han desarticulado un grave plan para embestir con un vehículo un mercado navideño concurrido en Baviera, arrestando a varios sospechosos y evitando lo que podría haber sido otra masacre de familias inocentes. En París, las autoridades han elevado las alertas terroristas al nivel máximo y cancelado grandes eventos públicos por razones de seguridad, mientras los mercados navideños funcionan bajo una vigilancia sin precedentes, con restricciones y una fuerte presencia policial.

Cada ataque, cada amenaza, cada mercado evacuado o fortificado es un recordatorio brutal de que algo se ha roto. Esto no es solo una cuestión de seguridad. Es una cuestión de identidad. Se trata de tradiciones cristianas atacadas mientras los líderes políticos miran hacia otro lado, más preocupados por no “ofender” que por defender a su propio pueblo.

La pregunta es sencilla: ¿por qué una familia alemana debería tener miedo de celebrar la Navidad en su propio país? ¿Por qué deben nuestras costumbres adaptarse, ocultarse o relativizarse, mientras se nos dice que el problema no existe?

La respuesta incómoda es clara: porque durante años se impusieron políticas de fronteras abiertas, inmigración masiva descontrolada y relativismo cultural. Porque se nos dijo que todas las culturas son iguales, incluso cuando algunas rechazan abiertamente nuestros valores, nuestras tradiciones y nuestra forma de vida.

Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa
Cuando ni siquiera la Navidad es segura: el colapso cultural de Europa

Defender los mercados navideños no es una cuestión folclórica. Se trata de defender el derecho de un pueblo a existir, a celebrar su historia y a transmitirla a sus hijos sin miedo. Se trata de defender la Navidad por lo que realmente es: una tradición cristiana profundamente arraigada en Europa, no un evento neutral que deba vaciarse de significado para no molestar a nadie. Si ya no somos capaces de proteger siquiera un mercado de Navidad, ¿qué más estamos dispuestos a perder?

El próximo año no debe ser solo un nuevo giro del calendario, sino un punto de inflexión. 2026 debe ser el año en que los patriotas recuperen terreno: en las elecciones, en los parlamentos y, sobre todo, en la confianza de millones de familias que simplemente quieren vivir en paz, celebrar sus tradiciones y criar a sus hijos sin miedo.

El futuro no pertenece a quienes se rinden o relativizan todo. El futuro pertenece a los pueblos dispuestos a defender su bandera, su nación y su libertad, incluso cuando hacerlo exige coraje, sacrificio y convicción. Las naciones de Europa y de América Latina aún pueden despertar. Y cuando lo hagan, será porque los patriotas se negaron a permanecer en silencio.


Noticias relacionadas

El regreso de la libertad económica

El regreso de la libertad económica

Volver a las clases: la historia de la canción “Aurora”

Volver a las clases: la historia de la canción “Aurora”

Alemania intentó etiquetar a la AfD como “extremista”: los tribunales y la gente respondieron

Alemania intentó etiquetar a la AfD como “extremista”: los tribunales y la gente respondieron

La moral como política de Estado

La moral como política de Estado

Modernización laboral: el fin del régimen que expulsó al trabajador

Modernización laboral: el fin del régimen que expulsó al trabajador

Por fin el Estado deja de tratarte como culpable

Por fin el Estado deja de tratarte como culpable

La Derecha Diario logo
TwitterInstagramYouTubeTikTok

Nosotros

  • Quienes Somos
  • Autores
  • Donar

Privacidad

  • Protección de datos
  • Canales
  • Sitemap

Contacto

  • info@derechadiario.com.ar
PUBLICIDAD