El Poder Ejecutivo, en base a la terna propuesta, designa a uno de los candidatos para ocupar el cargo de juez. Este proceso de selección no se da en base al mérito según el puntaje obtenido por los postulantes. Ejemplo de ello es que podrían ser seleccionados los peores puntajes sin ningún tipo de impedimento. Y, prácticamente siempre, los candidatos finalmente seleccionados son aquellos que tienen algún tipo de vínculo con la política de turno. Finalmente, el Senado bonaerense vota para designar o rechazar a los candidatos propuestos por el Poder Ejecutivo en sesión pública.
En resumen, el proceso de nombramiento de jueces en la provincia de Buenos Aires comienza en el Consejo de la Magistratura (con mayoría propia del kirchnerismo), que luego eleva las propuestas al Poder Ejecutivo (en cabeza del kirchnerismo), para que luego se vote respecto de sus candidatos en el Senado (que cuenta con mayoría del kirchnerismo).
Es decir, el kirchnerismo elige y propone a las ternas, el kirchnerismo propone a los candidatos, y finalmente el kirchnerismo los vota.
Esto permite entrever el funcionamiento de un aparato de justicia que está completamente cooptado por de un kirchnerismo hoy encarnado en su Gobernador, Axel Kicillof, donde la totalidad del sistema le responde pura y exclusivamente a él.















