En los últimos 16 meses, un total de 28 policías de distintas fuerzas de seguridad fueron asesinados por delincuentes en el Conurbano Bonaerense. De ese número, solo cinco agentes murieron en el cumplimiento del deber; el resto fueron víctimas de hechos de inseguridad, mientras el gobierno del gobernador ultra kirchnerista Axel Kicillof mira para otro lado y no da respuestas.
Consultados por Infobae, fiscales de la región explicaron que el aumento de enfrentamientos entre ladrones y efectivos de civil responde principalmente a dos factores: el crecimiento de la violencia asociada al consumo problemático de sustancias y la mayor circulación de armas ilegales en el mercado negro.
Asimismo, los representantes del Ministerio Público señalaron que la baja edad promedio de los delincuentes es otro elemento determinante. "Al revelarse como policías, es más probable que se de un enfrentamiento armado. En la mayoría de los casos, son los ladrones los que mueren", explicaron.
Víctimas de la inseguridad
La mayoría de las víctimas fueron atacadas mientras se dirigían o regresaban de sus trabajos, ya sea en paradas de colectivos o viajando en moto. A su vez, otros fueron blanco de delincuentes dedicados al robo de vehículos. También se registraron casos de agentes que, para mejorar sus ingresos, trabajaban como choferes de aplicaciones de viajes y fueron asaltados por delincuentes que se hicieron pasar por pasajeros.
Dentro de este último grupo se encuentra Alexis Emanuel Cancino, asesinado el 6 de febrero en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Uno de los sospechosos arrestados tiene apenas 16 años. Por su parte, Daniela Fernanda Luna recibió un disparo en septiembre de 2024, cuando un supuesto pasajero le robó el celular en Rafael Castillo, La Matanza. Gracias al análisis de cámaras de seguridad, los investigadores lograron identificar al atacante, quien residía a solo cinco cuadras del lugar del crimen.

En otro hecho, José Luis Gómez, integrante de la División de Homicidios de la Policía de la Ciudad, fue asesinado el 19 de septiembre del año pasado durante un intento de robo de su moto, en Remedios de Escalada, Lanús. Asimismo, Brian Coria, miembro de la fuerza porteña, fue ejecutado por delincuentes el 15 de enero en Castelar.
Un caso particular tuvo lugar en abril de 2020: un oficial primero de la Comisaría Vecinal 10, que trabajaba como chofer de aplicaciones, fue asesinado por un pasajero que le robó el vehículo y su teléfono. De acuerdo a la investigación, el autor del crimen era otro efectivo policial, Franco Piñeiro, quien prestaba servicios en la UTOI hasta ser detenido.
En los primeros días de noviembre, el comandante mayor de Gendarmería, Guillermo Alfredo López, fue asesinado cuando un grupo de ladrones le disparó para robarle su Toyota Etios.









