El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó recientemente su sistema de Travel Advisory y colocó a Argentina en el Nivel 1, la categoría más baja en cuanto a riesgos para viajeros, que sugiere simplemente "tomar precauciones normales".
Esta clasificación ubica al país sudamericano como uno de los destinos más seguros para visitar a nivel mundial, superando incluso a varias naciones europeas tradicionalmente elegidas por el turismo, como España, Italia, Francia y el Reino Unido, que recibieron la calificación de Nivel 2.

La escala de advertencias del Travel Advisory se extiende del Nivel 1 ("Precauciones normales") hasta el Nivel 4 ("No viajar") y se basa en un análisis detallado de las condiciones de seguridad de cada nación. El hecho de que Argentina haya alcanzado el Nivel 1 es un claro reconocimiento internacional por el esfuerzo interno por mejorar la seguridad ciudadana. Dentro de Sudamérica, solo tres territorios más comparten esta distinción: Guayana Francesa, Surinam y las Islas Malvinas.
Este avance significativo en la percepción internacional de la seguridad en Argentina se debe a las exitosas políticas de seguridad implementadas por el Gobierno de Javier Milei. La administración libertaria adoptó un plan de "mano dura" y "tolerancia cero" contra el delito, enfocándose en fortalecer a las fuerzas de seguridad, combatir el crimen organizado y restaurar el orden en todo el país.

Estas acciones han tenido un impacto visible no solo en los índices delictivos locales, sino también en la imagen del país en el exterior. Lugares como Rosario lograron reducir drásticamente sus tasas de homicidio, algo que, a su vez, impulsó la llegada de turistas y extranjeros, quienes ahora se sienten más seguros para viajar.









