Una grave denuncia presentada ante la Justicia federal encendió las alarmas sobre una posible operación de injerencia extranjera en Argentina.
El abogado Jorge Monastersky solicitó investigar una red de desinformación presuntamente financiada por el régimen de Rusia, que habría intentado influir en el debate público y en el sistema institucional del país.
Una red extranjera para influir en Argentina
La presentación judicial apunta a la existencia de una estructura organizada con financiamiento internacional y presencia local.
Según la denuncia, esta red —apodada “La Compañía”— estaría integrada por ciudadanos rusos con nexos en Argentina y capacidad para intervenir en el ecosistema mediático.
El objetivo: moldear la opinión pública mediante contenidos direccionados y estrategias de difusión encubiertas.
El rol clave de la inteligencia argentina

El caso tomó una dimensión institucional luego de un comunicado de la Secretaría de Inteligencia de Estado, que ya había advertido sobre estas actividades.
Ese informe fue elevado a la Justicia y al Ministerio Público Fiscal, lo que refuerza la gravedad de la denuncia.
De acuerdo con Monastersky, esto deja de ser una sospecha mediática para convertirse en un posible caso de injerencia extranjera con implicancias penales.
Más de 250 artículos para manipular el debate
Uno de los datos más preocupantes es la magnitud de la operación.
La red habría producido al menos 250 artículos periodísticos con el objetivo de influir en la discusión pública.
La denuncia sostiene que estos contenidos habrían sido introducidos en medios a través de pagos o mecanismos indirectos, incluso sin conocimiento pleno de las redacciones.
Sospechas de financiamiento y pagos encubiertos
El escrito judicial solicita investigar si existieron pagos a periodistas, editores o intermediarios.
También propone rastrear movimientos financieros, identificar beneficiarios y determinar si hubo participación consciente o manipulación de los involucrados.









