La Cámara Federal de Casación Penal rechazó los últimos recursos presentados por Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Florencia Kirchner y el testaferro Lázaro Báez, dejando firme la ejecución de bienes ordenada en el marco de la causa Vialidad. La decisión representa un nuevo revés judicial para la expresidenta y habilita a la Justicia a avanzar sobre propiedades vinculadas a la familia Kirchner para intentar recuperar parte del dinero correspondiente al perjuicio ocasionado al Estado.
La resolución fue adoptada por la Sala IV de la Cámara de Casación, integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña. El tribunal concluyó que los planteos de las defensas no presentaban cuestiones federales suficientes que justificaran una intervención extraordinaria de la Corte Suprema y ratificó el criterio aplicado por el Tribunal Oral Federal N.º 2, encargado de ejecutar la condena.

El decomiso está vinculado a la condena dictada en la causa Vialidad, donde se estableció la existencia de una maniobra de corrupción relacionada con la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz entre 2003 y 2015. Tras actualizarse el monto del perjuicio económico causado al Estado, la Justicia fijó una suma de 685.000 millones de pesos que los condenados deberán responder de manera solidaria con sus respectivos patrimonios.
En esta primera etapa, la ejecución alcanza a 111 bienes muebles e inmuebles. De ese total, 80 pertenecen a Lázaro Báez, mientras que otros 20 están vinculados a Cristina Kirchner y a sus hijos, Máximo y Florencia. Entre las propiedades alcanzadas figuran el hotel Los Sauces Casa Patagónica, departamentos ubicados en la ciudad de Río Gallegos y diversos terrenos en El Calafate.









