Durante el XXI Encuentro Santander América Latina, celebrado en Nueva York, la presidente del Consejo de Administración del Banco Santander, Ana Botín, dedicó un tramo central de su intervención a la situación de Argentina. “Hoy Argentina está en posición de ser uno de los motores de Latinoamérica”, afirmó con convicción, generando un impacto notable en una audiencia compuesta por banqueros, inversores y empresarios de toda la región.
La ejecutiva del mayor banco de origen español contextualizó su diagnóstico en un marco de reconfiguración geopolítica y económica a nivel mundial. “Esto es algo difícil de creer que podríamos decir, pero es así”, agregó con tono enfático. Sus palabras reflejan una confianza inusual, especialmente si se compara con la imagen que el país proyectaba hasta fines de 2023, antes de la llegada del nuevo gobierno.
En su exposición, Botín sostuvo que el 2025 será un año bisagra para Argentina, anticipando un crecimiento del 5%. Vinculó esa proyección con tres pilares fundamentales: la apertura del mercado cambiario, el ordenamiento fiscal y la baja sostenida de la inflación. “Muy importante la apertura del FX, que seguimos a diario”, indicó, dejando entrever el seguimiento minucioso que hace la entidad del nuevo rumbo económico.
A modo de anécdota y con humor, comentó: “La pregunta que hago siempre al cielo es cómo va a terminar el dólar a final de año”. Esta observación distendida no ocultó, sin embargo, un mensaje claro: los mercados confían más cuando perciben racionalidad y consistencia en las políticas públicas.









