Argentina, EEUU, Israel y Paraguay rechazaron una resolución de la ONU que buscaba abrir las fronteras
Javier Milei, Donald Trump, Benjamín Netanyahu y Santiago Peña.
porRedacción
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La medida buscaba obligar a los Estados a aceptar "refugiados" y cumplir disposiciones de organismos de izquierda
Argentina, Estados Unidos, Israel y Paraguay votaron en contra de una nueva resolución izquierdista impulsada en la Tercera Comisión de la ONU (Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales), correspondiente al 80º período de sesiones.
El documento, presentado bajo el marco del mandato del ACNUR, buscaba reforzar la obligación de los Estados de aceptar refugiados y cumplir disposiciones internacionales que avanzaban peligrosamente sobre la autonomía legislativa y las facultades soberanas de cada nación para regular su política migratoria.
La resolución, vinculada al temario 61 del programa, que aborda las funciones y lineamientos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, incluía una serie de puntos generales sobre asistencia humanitaria, financiamiento y protección de "grupos vulnerables".
La votación en la ONU.
No obstante, el texto incorporaba formulaciones que obligaban a los países a aceptar reasentamientos o imponer criterios uniformes de admisión migratoria, independientemente de la voluntad o de la normativa interna de cada nación.
El bloque de oposición, integrado por cuatro países con gobiernos que defienden abiertamente la soberanía nacional, respaldó la necesidad de tener políticas migratorias en función de las realidades internas y no bajo dictados multilaterales impulsados por sectores que buscan imponer agendas de extrema izquierda a los Estados soberanos.
La resolución rechazada por el Gobierno de Javier Milei buscaba avanzar hacia políticas de fronteras abiertas, disfrazadas bajo el argumento humanitario, representando un riesgo para la seguridad y la estabilidad interna del país.
Javier Milei y Donald Trump
El voto negativo de Argentina, en particular, ratifica el giro estratégico que el país adoptó en organismos internacionales desde la llegada de la administración libertaria al poder. El actual gobierno busca poner fin al alineamiento automático con resoluciones de carácter progresista que, bajo el discurso de la asistencia humanitaria, muchas veces imponen obligaciones que violan la legislación nacional. En esta oportunidad, Buenos Aires dejó en claro que no permitirá que organismos externos dicten cómo deben administrarse sus fronteras.
En un contexto mundial marcado por crisis migratorias, conflictos regionales y presiones ideológicas desde distintos organismos internacionales, los cuatro países demostraron que aún existen gobiernos dispuestos a defender sus fronteras, sus leyes y su soberanía frente a la burocracia internacional.