Argentina, Estados Unidos, Israel y Paraguay votaron en contra de una nueva resolución izquierdista impulsada en la Tercera Comisión de la ONU (Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales), correspondiente al 80º período de sesiones.
El documento, presentado bajo el marco del mandato del ACNUR, buscaba reforzar la obligación de los Estados de aceptar refugiados y cumplir disposiciones internacionales que avanzaban peligrosamente sobre la autonomía legislativa y las facultades soberanas de cada nación para regular su política migratoria.
La resolución, vinculada al temario 61 del programa, que aborda las funciones y lineamientos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, incluía una serie de puntos generales sobre asistencia humanitaria, financiamiento y protección de "grupos vulnerables".













